Nero nos trajo a una casa enorme, rodeada de una finca vallada, con mucha seguridad. Hay cámaras de video tanto dentro como fuera, al entrar pude verlo, me fui fijando por donde pasábamos por si tenía la oportunidad de huir y buscar la ayuda de Enzo y Eva, pero al llegar a una urbanización observé la exhaustiva vigilancia que tenía, los vigilantes parecían paramilitares y las calles, pulcras y solitarias, tenían coches caros, incluso los que parecían de empleados de las casas. A la que llegamos nosotros tenía una reja y tras pasar estar se tardaba un mar de minutos en llegar a la casa principal. Llegamos bien avanzada la noche y Nero bajo con Viki y yo le seguí al interior de la casa. El entró y paso a la izquierda de las escaleras de subida y fuí a seguirlo, pero el brazo de uno de sus ho

