Narra Nicholas. Nadie más que yo sabe lo duro que ha sido todo y aún hoy lo es. Siendo muy jóven conocí el amor , se me presentó de una forma inesperada en una rubia de cabello ondulado y alborotado con la más bella sonrisa que nunca había visto. Sus ojos del color del cielo brillaban de felicidad, era hermosa y se la veía siempre alegre siempre feliz dónde quiera que estaba. La observé por varios días meses en realidad antes de tomar valor para confrontarla, íbamos a la misma escuela en Somma pero ella no hacia mucho se había mudado allí, provenía de Milán a 45 kilómetros de distancia. Para mí suerte, buena o mala , porqué me ponía muy nervioso cada vez que la veía, le tocaba en mi mismo grupo. Nunca había sido tímido con las chicas hasta que la ví a ella y sentí todo el peso de

