El Uruguay tiene una rica tradición de leyendas urbanas y mitos. Algunos son trágicos y terroríficos otros son lindas leyendas que a pesar de su contenido paranormal nos dejan una enseñanza o moraleja incluso hasta una impresión de buenos valores. Esta historia no es ajena a esas historias “fantasmales” que nos dejan su marca. Se sitúa en el Montevideo antiguo, un Montevideo en el cual la clase alta se encontraba bien diferenciada de la humilde o del ejército. La fineza, los modales y las vestimentas pomposas en las mujeres era el toque de distinción que dibujaba los paisajes de esos días. Los hombres que no se quedaban atrás, brindaban su tiempo y dedicación a sus finos trajes y bigotes perfectamente cortados para aquellos que lo tenían. El sombrero era el accesorio infaltable a la hora

