Los latidos de mi corazón crujieron en mi interior mientras con los ojos cerrados volví a revivir ese extraño sueño, otro de los tantos que he tenido últimamente. —Tengo sueños... Y cada vez se hacen más constantes y reales... —Susurré mordiéndome una uña. Al abrir los ojos, lo primero que vi fue a Tobías mirándome directamente intentando comprender que sucede en mi cabeza —Entonces tú crees que lo que dijo ese muchacho Evan, y lo que luego afirmó Jesse es verdad. —Frunció el ceño —Emma, algunas veces, cuando nuestra mente necesita respuestas urgentes, nuestro subconsciente nos hace jugadas impredecibles, y podemos llegar a inventar cosas solo para respondernos a nosotros mismos. —Dice que tal vez estoy inventando todo esto. —Afirmé en voz baja, Tobías pasó su mano por la barbilla, para

