Después de aquel mal momento, Me fui con Diego a la mansión, estaba muy avergonzada, nunca pensé que pasaría eso, ademas tampoco pensé que Diego estaría ahí. Entramos a la habitación, fui por un botiquín de primeros auxilios, para con alcohol y algodón limpiar los golpes de la cara de Diego. —¿Por qué hiciste eso?— Le pregunté mientras le limpiaba las heridas de su cara. —No iba a permitir que ese tipo me insultara, me dijo tantas cosas que no iba a dejar que se saliera con la suya— Diego no mostraba arrepentimiento de lo que hizo. —Por empezar una pelea mira cómo está tu cara, a veces no hay que hacerle caso a lo que diga la gente, total haces algo bueno y cómo quiera hablan. —Lo dices porque al parecer estás enamorada de él, ya me imagino lo que estás sufriendo de solo pensar en los

