Drago se veía igual, nada parecía haber cambiado, su rostro estaba relajado como si nada lo perturbara. Pinea no estaba segura que le gustara que el estuviera sobre esa base tan dura, pero Fergus le había asegurado que él estaba cuidándolo y que estaría bien. -Drago tengo que irme, pero volveré con lo necesario para que despiertes, espérame te prometo que estaré aquí pronto. Patrio veía como Pinea acariciaba con ternura el rostro de Drago. El deseaba decirle tantas cosas para que ella no estuviera tan preocupada, pero sabia que no era el momento para los secretos las cosas tenían que seguir su curso. Pinea en ese momento sintió su mirada y se giro para verlo a los ojos. -Patrio disculpa no sabia que ya estabas aquí ¿ya es momento de partir? -No te preocupes Pinea, puedes tomarte el ti

