Al fin amaneció, dormí como un bebé, la cama era tan comoda. Me vestí y bajé. Mientras bajaba por las escaleras, podía escuchar murmuros - ¿qué están haciendo ahí abajo tan temprano? - me digo a mí mismo. Termino de bajar las escaleras y me dirijo a la cocina y, de repente una explosión y confeti callendo hacen que el sueño que tenía huyera de mi cuerpo. –¡FELIZ CUMPLEAÑOS! –gritan todos al mismo tiempo mientras saltan hacia mi, Ritsu tenía en las manos un pastel de chocolate, mi favorito, los demás tenían botanas y refrescos. – Julián: ¡¿Pero qué?! ¡Casi me matan del susto! - digo mientras agarro mi pecho. – Ray: Lo sentimos, queríamos darte una sorpresa. –Yato: ¡Sato! Ritsu es increíble, olvidamos comprar un pastel para ti y él nos ha salvado. – Julián: Ritsu ¿Tú lo hiciste?

