Después de limpiar el desastre causado por Dan (el perro) Lewis y yo jugamos videojuegos, la atmósfera volvió a ser la de antes. Eran las ocho en punto de la noche, me sentía agobiado por lo sucedido hace unas horas atrás, pero decidí actuar con naturalidad. - Oh, ¡Genial! Me volviste a ganar- exclamo haciendo a un lado el mando - ¿Cómo puedes ser tan bueno? No pareces saber ni manejar una consola, ¡pero eres jodidamente bueno Lewis! - Hay cosas de mi que no sabes jaja - dice de manera burlesca - hay una feria aquí cerca, ¿Quieres ir? Igual si no quieres, se pueden ver los fuegos artificiales desde aquí. - No quiero. - Tan frío como siempre, Ray. Bueno, veamos los fuegos artificiales desde aquí entonces. - Me parece bien, ¿A qué hora serán? - Los lanzan a la media noche. - Bien, me

