La exposición de autos era enorme, como habían presumido. En un predio de las lomas de San Isidro, diferentes stands mostraban autos de todas las épocas en perfecto estado. Venta de recuerdos, food trucks y espectáculos que incluían carreras se llevaban a cabo en simultáneo mientras el más legendario rock and roll sonaba en los altoparlantes. Pipa avanzaba junto a Lorenzo como si fueran una pareja adepta a los motores, con gesto indiferente, pero analizando cada aficionado que se cruzaban. Iba a ser muy difícil dar con ellos allí, pero Pipa no perdía las esperanzas, desde que él le había hablado de ese modo, todo su mundo había adquirido una sobredosis de optimismo que, si bien, parecía peligrosa, se sentía demasiado bien. Analizaron el mapa del lugar, y los diferente eventos, estab

