8

1469 Words

El regreso al piso de unidad no fue fácil para Pipa, si bien supuso que sus compañeros habían mantenido una charla con Lorenzo, no pudo confirmarlo. Solo agradeció el hecho de que no hubiera acusaciones ni gritos, esta vez. Correa ni siquiera la saludó, se limitó a tomar un café y acomodarse detrás de una computadora. Castro por su parte, movía una pesa con su brazo en esa posición estudiada que tienen quienes acuden con frecuencia a un gimnasio, decía que le ayudaba a pensar y por eso tenía algunos elementos en su armario. Y Gonzalez había aceptado su ofrenda de humeantes chipas, para luego regalarle una escueta sonrisa y regresar a lo que se suponía que hacía en las mañanas. Walter había sido el único en hablarle, se había intentado disculpar por no haberla detenido con mayor veheme

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD