-Si, sí, entiendo. Desarticulamos una red de robo de gasoil pero no encontramos nada acerca del auto.- Pipa oía a Lorenzo hablar por teléfono desde la camilla en la que la habían examinado. Había tenido que recibir tres puntos pero su cerebro estaba en perfectas condiciones. -Si, ok, Castro, voy a esperar el informe de criminalística pero si no hay resultados nos volvemos esta misma noche.- sentenció Lorenzo mirando a Pipa con gesto de sorpresa. -Si, si, está bien. No fue su culpa, al menos esta vez.- dijo a modo de broma mientras intentaba mitigar los nervios que había vivido al verla correr siendo perseguida por un lunático con una llave inglesa. Lorenzo cortó la comunicación y se acercó a ella. -Aunque no lo creas, Castro te manda saludos.- le dijo y ella sonrió con sus labios s

