Capítulo 40. *Al borde de la locura. Cristian junto a sus hombres busca en todos lados, han repasado una y otra vez las pruebas, las analiza y no hallan nada; la lluvia borra huellas y la tormenta los obliga a volver ante un nuevo amanecer nublado. Los campos están llenos de barro y, por más que los hombres busquen, es difícil hallarlo. —Cristian, hijo, debes comer algo. Cristian observa por la ventana, preguntándose dónde está Vanessa. Balton está dopado tras el doctor revisarlo y suturar la herida de su mandíbula y una de sus patas; la angustia se puede sentir en el corazón de Cristian cuando Leonor, quien no puede con la culpa, llora ante su hermano, quien también luce devastado al buscarla por dos días sin descanso. —Esto es nuestra culpa, ella se fue por mi culpa, perdóname,

