Capítulo 34. *Consumidos. Ese intenso momento se apagó por completo ante lo que acaba de ocurrir; sin embargo, Cristian aún siente sus caricias como si aún la tuviera cerca. No sabe qué pensar, trata de calmarse, no sabe si es el momento ahora de ir por ella, de tenerla. Al salir, pasa por la habitación de Vanessa, donde se detiene pensando si debería entrar, de manera que abre la puerta para verla y la encuentra en toalla, recién salida de la ducha, buscando en las gavetas su ropa interior. Vanessa lo siente llegar. Cristian la mira por unos segundos y se voltea, cerrando la puerta con seguro. Se acerca, dejando espacio en aquel silencio que intensifica el momento, que se vuelve intenso al tenerlo tan cerca, quitando de espacio la toalla que se interpone entre ella y el deseo de Crist

