Narrado por Emilia Santoro El amor era una droga de efectos misteriosos, era la única explicación que le podía dar a la actitud de Diego conmigo tras semejante revelación. En lugar de asustarse o alejarse, tras ese conmovedor beso, comenzó a hacerme todo tipo de preguntas de la gestación: ¿cuántas semanas tenía en realidad? ¿cuántos chequeos me había hecho? ¿si tenía alguna enfermedad previa al embarazo? ¿tenía a algún obstetra aquí? Mis respuestas lo dejaron preocupado, porque es que sinceramente, enterarme de estar embarazada no había sido algo simple, ni que aceptase a la primera. Me generó muchos conflictos, lo sigue haciendo. Sin embargo, parecía que Diego tenía más experiencia en estos temas que yo, al siguiente día se encargó de solicitar exámenes de sangre a domicilio. Así que f

