SUS OJOS AZULES

1802 Words
El sonido del timbre me regresa a la realidad, salgo de la tina me envuelvo en una toalla y me dirijo a la puerta, allí está el inoportuno repartidor de pizza, recibo, pago y el se va. Decido que esta noche me iré a un club, no quiero seguir recordando tanta mierda, si no hubiese sido tan tonta, tal vez Ana estaría aquí, acompañándome con esta pizza y seriamos inseparables como siempre, siento mis lágrimas correr, aun la extraño, no puedo olvidarla, me siento tan culpable si tan solo pudiera devolver el tiempo. Pero eso no va a suceder así que decido ir a mi habitación, me coloco una braga enteriza negra, aplico lápiz de ojos, recojo mi cabello y estoy lista. Consigo un taxi con rapidez y le doy la dirección —Señor lléveme al bar el infierno—digo con indiferencia. El taxi emprende camino, el bar no está muy lejos así que llegamos rápido me bajo, cancelo mi tarifa y me dirijo a la puerta del bar, el portero ya me conoce así que me deja pasar, voy directamente a la barra necesito un trago. —Que hubo chicos como están saludo a los gemelos, Robert y Jackson ellos son los encargados de este lugar, sirven las mejores bebidas. —Todo bien chicos, por favor sirvan lo mismo de siempre—espeto con picardía. La noche transcurre de maravilla, bailo sola, tomo sola, no permito que nadie se me acerque, he creado una barrera anti hombres, solamente los uso cuando quiero y los desecho a la final solo sirven para planchar. Miro mi reloj y son las 4 am decido que ya quiero irme cuando salgo a la calle me parece ver a Ana y empiezo a correr en su dirección, oh Dios mío no puede ser Ana- grito para que voltee pero no me hace caso, corro sin detenerme y la agarró del brazo —Ana cariño pensé que te había perdido—grito con lágrimas en mis ojos. La chica voltea y me mira con cara de miedo, me había equivocado no era mi pequeña Ana, mi mente me jugo una mala broma. — ¡Oh lo siento! Disculpa te confundí con alguien. Salgo disparada del lugar, tomo un taxi y doy mi dirección, en el camino voy perdida en mis pensamientos, cuanto la extraño, al llegar a mi apartamento me quito los tacones, los dejo en la sala y voy directo a mi habitación, necesitaba descansar, cierro los ojos pero el recuerdo de las últimas conversaciones con mi amiga invaden mi mente. FLASHBACK 5 años Antes El sol se cuela por la ventana, y me estiro en la cama, merecía este descanso, pego un brinco y voy directamente al baño, me cepillo, peino mi cabello, son las once de la mañana, voy directo a la cocina, preparare algo rápido, y por supuesto mi amado café, nada como un buen negrito para cargar energías. He decidido que hablare con Ana sobre su relación, se perfectamente que en una relación de dos los terceros salen sobrando, pero ella es mi amiga es mejor prevenir que lamentar, a la final este tipo de relaciones cobra muchas víctimas, el amor verdadero no hace este tipo de cosas. Cuando llego a la cocina Ana ya ha preparado el desayuno —Ana cariño—digo con ternura—, necesitamos hablar, sé que a lo mejor te molestarás por entrometerme en tu relación, pero no creo que sea correcto que sigas con él, un día ya no lo contarás, esas relaciones siempre terminan mal; hasta en los famosos, lo he visto en las revistas y en la tv, sé que piensas que es amor pero eso no es así cariño, es solo costumbre. — ¿Crees que no lo sé? Claro que se perfectamente que todo puede terminar mal—me grita—, pero no puedo dejar de amarlo. No sé cómo vivir sin él, además cada vez que quiero dejarlo el promete que va a cambiar y Rose, ¡Maldita sea! Yo le creo— dice llorando. —Ana sé que es difícil pero yo siempre estaré para apoyarte, podemos buscar lugares donde puedan darte información de lo que puedes hacer. Tú sabes que eres como mi hermana, mi único apoyo, en esta ciudad fuiste tú, por eso te considero mi familia, cualquier cosa que te pase sería una daga más a mi corazón— Le confieso con toda sinceridad. —Sabes Ana, antes de llegar aquí, viví un infierno mi padre era un abusador, me golpeaba cada vez que quería, para el siempre fui una basura más, nunca me quiso, una tarde que no estaba mi madre, me golpeo hasta mas no poder, esa noche termine en el hospital con tres costillas rotas, esa fue la última vez que me puso una mano encima, porque cuando pude salir del hospital mi vecina me recibió en su casa me dio sus ahorros y me ayudo a escapar, ese gesto que ella tuvo conmigo, quiero tenerlo contigo no quiero que te pase nada— digo al borde del llanto. —Rose, sólo dame un tiempo ¿sí?, te prometo que no me pasara nada, voy a resolver esto, ¿qué dices si pasamos una tarde de películas? —Por mi encantada, sabes que amo las películas y todo lo que implique descansar. Así transcurre nuestro domingo vimos 3 películas todas de terror pero la última fue la peor la bruja de Blair, nunca había sentido mi corazón correr tan rápido de verdad me dio miedo, me despido de Ana, mañana me toca duro, debo cubrir dos turnos en el trabajo, por lo tanto, otra vez saldré tarde, un día de estos voy a renunciar y luchar por mi sueño conseguir un trabajo en una buena empresa, no me mal interpreten, estoy agradecida con la señora Sandra, ella me dio la oportunidad sin conocerme, gracias a eso había podido sobrevivir, tenía un techo donde resguardarme pero no quería estar toda mi vida sirviendo café. Decido arreglar mi uniforme azul quiero dejar todo listo, voy directo a mi cama, no sin antes poner a cargar mi teléfono. Ya todo listo voy a mi cama, agradezco a Dios por el día vivido y me acuesto. Cuando abro los ojos, estoy bañada en sudor y agotada mentalmente los recuerdos pueden conmigo, necesitaba salir de este mundo donde estaba sumergida desde que lo conocí a él, me doy una ducha rápida, aun podía oler el alcohol en mi piel, me dirijo al closet y sin querer miro el uniforme azul de mi amada cafetería, aún recuerdo la primera vez que lo vi entrar allí. Tiempo atrás Escucho la alarma desde lejos, y como todas las mañana me levanto con toda la disposición del mundo, me doy una ducha, me arreglo peino mi cabello largo, bajo a la cocina, Ana aún duerme, ella no trabaja los lunes, preparo mi café lo tomo rápidamente y me voy se me hará tarde, no puedo retrasarme. Decido caminar, la cafetería no esta tan lejos y me pierdo en mis pensamientos, voy agradeciendo a Dios por este nuevo despertar, llego y saludo cordialmente como todos los días. —Buenos días señora Sandra—digo alegremente. —Hola Rose ¿lista para trabajar? — ¡Claro que sí!—Sonrió con ternura, esta mujer vale oro. La cafetería esta full, decido atender y moverme por todo el lugar. —Buenas Días, bienvenidos a Frisson Espresso, ¿Qué desean tomar?—Levanto la vista de mi libreta y no lo puedo creer. Unos ojos azules, me ven fijamente con su semblante frío. —Primero quisiera saber tu nombre, anoche me besaste y decidiste salir corriendo. —Yo no lo besé, usted me beso primero, solamente me deje llevar y de verdad que lo lamento, me llamo Rose, podría por favor indicarme su pedido? —Ok Rose, primero quiero que me traigas un cappuccino con canela y un croissant, segundo necesito hablar contigo no he podido sacarte de mi cabeza, tus ojos y tus labios son algo que me hicieron sentir diferente. —No lo tome a mal pero estoy en mi lugar de trabajo y si me ven hablando pueden despedirme, por favor te ruego que olvides lo que paso. —¡Oh querida! Sí quisiera, ya hubiera cerrado este lugar. De verdad, ¿no tienes idea de quién soy? Siento mi furia emerger desde el fondo, pero ¿Qué se ha creído este? ¿Qué vendría y yo me rendiría a sus pies?, pues está muy equivocado. —Mira papacito—contestó—, primero me bajas el tono y segundo, no estoy interesada en andar contigo o es que piensas que por un simple beso ya te la ganaste, conmigo te equivocas no sé qué estás pensando que soy, pero una fresca no, y pues no, no se me da la gana de hablar contigo, ni hoy ni nunca—digo con un tono endiablado. —Mi intención no es ofenderte Rose, pensé que podíamos hablar, quisiera conocerte, no importa que tenga que venir todos los días a este lugar. —No gracias, no estoy interesada en conversar con nadie, si quisiera hablar, te aseguro que preferiría entablar una conversación con un vagabundo que contigo, ¿ahora si lo llevas claro papacito? —En ese caso querida Rose, vendré a verte a diario, hasta que me digas que sí. —En Frisson estamos encantados de atenderte ya te envió tu pedido. Pero ¿Qué se ha creído este desgraciado? ¿Qué podría venir a dárselas de zalamero y yo caería?, ¡Pues que equivocado está! Salgo rumbo a la cocina y hago su pedido, pero como no quiero verlo le pido a otra de mis compañeras de trabajo que haga la entrega, es mejor cortar por lo sano, hoy será un día largo. FIN DEL FLASHBACK Decido que mejor me quedo en pijama, total era domingo, y, no tenía intenciones de salir a ningún lado. Voy a la sala y coloco música a todo volumen, me encuentro un CD de Selena y está mi canción favorita, “Como la flor”, así que decido cantarla a todo pulmón. “—como la flor, con tanto amor, me diste tuuuu, se marchito…—” Siempre terminaba mal, cada vez que tenía estos episodios de nostalgia y recuerdos, terminaba muy mal, así que decido bajarle un poco a la música, limpio y limpio y limpio, solo me quedaba en la cocina, mientras estoy recogiendo consigo, una tarjeta negra con letras doradas metidas en la gaveta de los cuchillos, no sé qué estaba pensando al colocarla allí, mis ojos leen la inscripción —“No me detendré hasta que me regales una cita”— «Amílcar Ferrer» Aún recuerdo cada detalle, cada tarjeta.
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