Habíamos pasado dos semanas de angustia, la prensa no nos dejaba salir del edificio, tuve que dar pequeñas declaraciones sobre el estado de salud de mi prometido, aunque para mí él era mi esposo, habíamos hecho todo al revés primero el bebe, la familia y luego el matrimonio, pero bueno así debían de ser las cosas. Veía a mi pequeña Alexandra todas las mañana que la llevaba al Kínder, pero debimos suspender las clase porque sus compañeritos empezaban q hostigarla con preguntas de adultos, es por ello que mi pequeña se enteró que su padre estaba enfermo, la gota que derramó el vaso fue cuando me preguntó porque su padre se había ido al cielo, me costó mucho sacarle esa idea de la cabeza, tuve que recurrir al tío Dres quien le permitió que lo viera unos segundos, como toda una adulta pregun

