Capítulo 1 - ¿Nueva partida de ajedrez?
Todos me miraban, él sin sabor de no tener aún el control de lo que sucede era la sensación que menos me gusta, por eso debo darle vuelta al problema, seguía inexpresivo, miraba las cinco fotos de los cabecillas de las mafias más peligrosas del mundo, yo tenía un cartel, pero ellos manejan la mafia.
¿Por qué quieren saber cómo desmantelé todo? Hicimos negocios de toneladas de coca, siempre nos mantuvimos en la palabra, Colombia solo los surtía de la mejor calidad… ¿Me enorgullece? Claro que no, en lo absoluto, quisiera eliminar esa parte de mi existencia, pero no puedo hacer nada. Solo enmendar el daño…
Piensa Roland, piensa… ¿Qué quieren de ti? Siempre cumplí con las entregas a tiempo, ellos pagaron correctamente, aparte de eso no teníamos ninguna relación, tan así que ellos no hacían parte del gremio que viajó a Santa Marta. Por los lados los investigamos, sí, gracias a Rata y Cebolla. Sigue pensando… tu tarea era atar cabos, mételos en tu juego, hazle creer que llevan el control, pero que trabajen para ti. Eso no era un problema, ese era mi modo de vivir. Miré a mis amigos.
—No permitiré que le hagan daño a mi familia, no se meterán con mi santuario. Aclarado lo que no es negociable ni para mí, ni para ustedes. Debemos contemplar dos panoramas, nos quieren joder o nos necesitan. Y no confío en ello como para que nos pidan asesoría del clima. —miré a Rata y a Cebolla, los dos afirmaron.
—Juguemos con ellos. —Me reí del comentario de Miguel—. ¿Nueva partida de ajedrez?
Miré a mi amigo, afirmé. En el ajedrez la muerte del rey finiquita el juego, pero todos saben que si se tiene una buena reina era imposible llegar a él. Ahora mi equipo será la reina… Cuando pienso de esa manera se desprende un sinnúmero de variables, me siento en mi territorio.
—Bueno, ya que te enfrentarás a ellos llegado el momento.
Rata esperaba instrucciones, miré a mi equipo, cada uno experto en algo, cada uno dispuesto a ponerse delante del compañero. Miré a mi hija aferrada a mi pecho, besé la cabecita de Victoria que dormía, le acaricié su mejillita, esta mierda era increíble, miré a Rasca culo, a Mojón y a Cebolla que cargaban a cada uno de mis hijos, luego miré a los monitores.
» Eres el estratega, danos órdenes.
—Sabemos que están interesados en saber sobre mi muerte, ¿has escuchado algo diferente? —Le pregunté a Rata.
—No.
—Eso es lo único que tenemos y nos deja expuestos, en las dos alternativas anteriores, nos joden o nos necesitan. Esto es lo que haremos por ahora y debemos tomar las medidas pertinentes.
» Rata, instala anillos discretos de seguridad, si están interesados en lo de Colombia ya deben saber que mi mujer vive en Estados Unidos, por eso escanea lo más que podamos a las personas que ingresan a Blanco y controla desde San Antonio.
—En Colombia seria…
—En Estados Unidos es más fácil. —Le dije a Rasca culo—. Rata se puede infiltrar en cualquier red, es solo poner los datos necesarios en su software. Al principio será tedioso, pero eso nos alertaría si ingresan personas originarias de esos países. Ellos no vendrán, pero si enviarán a alguien de confianza a su entorno, personas que nosotros recibiremos cordialmente. Ellos no pueden saber que sigo vivo.
—¿Rata te puedes meter en todas las redes de este país?
Para Arnold, Gustavo, Aníbal y Daniel era novedoso el saber sobre nuestra capacidad de investigación, ellos jamás entraron al sótano. Hasta ahora suben en nivel. Simón sonrió.
—Entendido, solo es agregar un par de informaciones y nos puede pre alertar de los que ya viven en este lugar antes de tu llegada, vamos descartando. Así nos enfocaremos en los nuevos.
—Los viajes a este país, deberán ser bajo perfil, salvo Mojón, que tiene cuartada de estudio. Que sea reportado en bitácoras solo un viaje cada tres meses, así viajen cada ocho días. —Miguel afirmó ese es su trabajo.
—Hasta ahí va fácil hacerlo. —habló Rata, sonreí—. ¿Con qué vas a salir grandísima gonorrea?
—¡Hay niños en el recinto!, moderen el vocabulario.
Dijo Arnold tapándole los oídos a Enrique. Sonreímos ante su comentario. Volví a mirar las pantallas. Nikolay Petrov un hombre de unos cincuenta años, blanco como Mojón, alto, ojos azules, rubio.
Se parece a Arnold, la única diferencia era el color de los ojos, mi amigo los tiene café claro, aunque le gusta jugar con eso, tiene lentes de contacto de varios colores, en cada misión le gusta ponerse cualquiera, así despista.
Mi amigo sin lugar a dudas tiene familiares y su contextura era de descendencia rusa. Él no sabe quién fue su padre, su madre en su tiempo fue una mujer prestadora de servicios carnales.
—En nuestra línea de seguridad, los que siguen, ¿aún están firmes? —Rata afirmó.
—¿Estás seguro?
La sincronía mental con mi mano derecha era tal, que ya sabía lo que iba a decir.
—Necesitamos tenerlos vigilados desde adentro. Quiero que se ganen la confianza de cada uno de los jefes. —miré a Miguel.
—Mole sabe italiano.
Ese era mi equipo, sin necesidad de hablar. En ese momento cada uno tomó un puesto de los que estaban asignados en la sala. Rata le tiene un nombre SSCTC «Sala de saber cómo es tu culo», porque escudriñamos todo lo que se nos dé la gana.
—Bueno, muchachos oficialmente les damos la bienvenida.
Comentó Cebolla, ellos estaban al frente de un computador y un portátil, cada uno, como no sabían la contraseña, se quedaron mirando.
» SSCTC en mayúscula. —Cada uno ingresó al sistema de Rata.
—¿Qué significan las siglas?
Preguntó Mojón, lo vi hacerle caritas a mi bebé, ya despertó Enrique, caminé hacía las maletas, tomé los teteros de cada uno, algo que he aprendido era que casi siempre se antojan al tiempo.
—Sala de saber cómo es tu culo.
Respondió Cebolla y todos soltaron una carcajada despertando a mis hijos, esta situación era inverosímil, asesinos regenerados cuidando a inocentes ángeles, a mis bebés. Le entregué a cada uno el tetero correspondiente.
Yo hice lo mismo, con Victoria, la saqué de su portátil incubadora y le di su comida. Sacamos gases, volvieron a dormirse. Todos piensan lo mismo, era inimaginable que estemos viviendo este tipo de situaciones…
Debíamos trabajar en infiltrar de manera sutil a nuestros hombres a esas mafias. Troné mis dedos. Toda la información que ellos ingresan llega a la base principal que maneja Rata y solo tiene permiso para Miguel y este pechito.
Seguimos de la misma manera. Mole era un hombre delgado de cabello y ojos negros, puede hacerse pasar por un hombre de raíces italianas.
—Bueno, entendieron lo que vamos a hacer. —dije—. Rata debes viajar a Colombia, y hablar con ellos. Por ahora no es conveniente revelarles que sigo vivo, no sabemos si lograrán infiltrarse. Lo bueno es que a ellos no los conocen las mafias, nuestras caras si, por eso, debemos seguir igual.
» Hacerles creer que nos alejamos de todo y disfrutamos de ser vaqueros, casados y felices, por eso debemos evitar al máximo su cercanía, eso me limitaría a mí salir del rancho. Quiero a Mole en Italia, que tenga un bajo perfil, su fuerte será trabajar de guardaespaldas, debemos acreditarlo como uno de los mejores o el mejor en ese medio.
» Alessandro D’Aronzo es muy familiar, sus hijos son pequeños, tiene un varón de cuatro años y una niña de dos. También tiene tres hermanas a su cargo. Que Mole encuentre la manera de ganarse un puesto. —dije.
—Lobo sabe tres idiomas. —comentó Cebolla—. Pero no sabe ruso, aunque tiene facilidad de aprender idiomas.
—Lobo se va para Rusia y no solo por su capacidad en los idiomas, si no por su mente fría y sabemos que esa organización es la más cruel de todas, él puede torturar y aguantar tortura. —miré a mi segundo al mando.
» Será un mercenario solitario que quiere aprender el idioma, al saber otros que lo avalan podrá manejar un perfil de asesino a sueldo, que le gusta entenderse con sus clientes directamente, por eso aprende el idioma. Que aparente cuando le salen trabajos que los mata, doble jugada.
» La idea es que se gane la confianza y hacer trabajos que finja matarlos, luego esa persona deberá desaparecer de ese país, cambio de identidad, si son buenos, si son unas sabandijas, limpiemos un poco el planeta.
» Cero mujeres y niños siguen nuestras reglas, no quiero cargar con más muertos y ni ustedes tampoco, a menos que tu vida esté peligrando. Que analice el modo de entrar al mundo de Nikolay Petrov, tiene un hijo de diez años, ese es el heredero de su imperio.