Le di un puño al niño del grupo, seguíamos a Rasca Culo, él por jerarquía era quién toma el control al no estar El Patrón, Rata o Cebolla. Entramos al auto, al estar dentro Gustavo me pasó su celular. —Patrón. —Hiciste lo correcto, yo lo hubiera llenado de tiros y que el señor Dios me perdone, de solo imaginarme que le hagan algo a mi Pecosa, mato y como del muerto. Felicidades, por fin la encontraste, lamento el modo, lo importante es que ya está bajo tu cuidado. —Todo gracias a Shirly, se le metió entre ceja y ceja que podía ser mi hermana y resultó. Dicen que se parecía a mí. —Gladis ya va con tus sobrinos Aníbal, llega a primera hora. Era la señora la que hablaba, en el fondo escuché el llanto de uno de sus hijos. Eran las tres de la mañana. —Churrusco, descansa. Apoyamos la deci

