Capítulo 14

1182 Words
La verdad es algo difícil de conocer, saber o tomar. Cada persona, cada uno de los protagonistas de una historia pueden ser capaces de conocer, ser o tener su verdad. ¿Existe la verdad verdadera? Quien sabe, lo que si se sabe es que, dentro de un conflicto, una discusión, o quizá una diferencia de opiniones, cada uno de los contrincantes contará la historia desde su propia perspectiva, cada uno relatará “su verdad”. Toda Ciudad Blanca conocía “una verdad”, la que habían relatado Nanci y su madre, la que la familia Reyes se había encargado de regar y que se había viralizado, agrandado y expandido de boca en boca, cual leyenda antigua. _ Hermano…estoy preocupada, todo esto es muy cruel _ Nanci observaba a Ignacio con rostro contrariado con fingida preocupación. _ Tú no tienes por qué sentir pena por esa mujer…ella no merece nada de nosotros, es demasiado malvada…_ las palabras de Ignacio eran justo lo que esperaba, mientras ella lograse que todos la vieran como la víctima era muy feliz. _ No puedo creer que la defiendas, o te preocupes por ella después de todo lo que te ha hecho _ en ese momento Hernán recordaba el terrible episodio en el que Siobhan la había empujado por las escaleras, algo que había ocurrido hacía tan solo unos días _ ella no es digna de formar parte de nuestra familia. Por otro lado, Alexander contemplaba también esas imágenes. Una punzada de dolor se había apoderado de su pecho y estaba completamente perdido en sus pensamientos, tanto así que solo reaccionó cuando sintió el fuerte dolor del bastón de su abuela. _ ¿Pero que…? _ el fuerte hombre iba a lanzar un fuerte grito cuando se dio la vuelta y vio a la anciana, de pie a su lado, lo que lo obligó a suavizar el tono _ ¿Abuela? ¿Qué ocurre? ¿Por qué me pegas? _ preguntó visiblemente confundido y es que no recordaba haber hecho nada que molestara a la matriarca. _ Eres un mal nieto, desnaturalizado y poco filial _ rezongo la mujer llorando ahora de manera lastimera como si no hubiera sido ella la que golpeó al hombre con el bastón. _ ¿Yo? _ la mirada atontada del hombre exasperó aún más a la anciana que estaba dispuesta a darle otro bastonazo para que entendiera de una buena vez. _ ¿Quién más? _ contestó tratando de calmar la furia que le crecía por las venas _ ¿no habíamos cancelado el compromiso? ¿No querías casarte con tu cascarón vacío? _ Alexander ocultó ahora los ojos de los de su abuela no atreviéndose a mirar directamente a la anciana. Tenía miedo de lo que ella pudiera hacer o decir ahora. _ Parece que el golpe te atontó más de lo que ya estabas… te lo voy a explicar con manzanitas _ la abuela Carol estaba más que enojada con ese nieto idiota que tenía, pero ahora se da cuenta de que es más idiota de lo que pensaba _ ayer…tu putizorra…humilló a Siobhan…hoy circulan videos difamatorios hacia mi niña…en los que la acusan de ser una malvada rompehogares ¿Por qué no aclaraste ya a esa maldita familia que he roto el compromiso? _ Las tendencias de actualidad habían llegado a todos, y eso incluía a la anciana. Ella creía que en cuanto le informó a su nieto de la disolución del compromiso este correría a contárselo a esa mujercita, pero ahora comprendía que esa familia no sabía nada. Lo que más le había molestado eran esos maliciosos comentarios en contra de Siobhan, y estaba seguro de que todo eso solo podía provenir de la familia Reyes, ellos siempre se mostraron deseosos de aplastar a su adorada niña para enaltecer a la otra, que era solo un jarrón vacío, hermoso por fuera, sin nada en el interior, y lo peor de todo, cruel y despiadada. _ Abuela…yo no he hecho nada…no colaboré en ningún conflicto ni intercedí por nadie _ esta era una confesión que al hombre le había costado un mundo hacer. Carol lo miró como si le hubiera salido otra cabeza. Ella no había visto imágenes de él haciendo nada, solo aparecía de pie junto a Nanci, pero pensó qué, como siempre, había insultado a Siobhan. _ Aunque no hayas dicho nada…tu sola presencia junto a ella confirma todo lo que las voces maliciosas dicen…si no aclaras que el compromiso está cancelado…lo haré yo misma _ el hermoso hombre arrugó profusamente su ceño, algo no estaba bien con aquello que decía su abuela. -Abuela yo…lo arreglaré, solo no digas nada- la mujer lo observó de arriba abajo con asombro, sintió que de repente le habían cambiado a su nieto, ese no podía ser su amado y tonto nieto. - Bien, confiaré en ti esta vez…estoy invitada a la gala de esta noche, quiero que pases a buscarme…-no hubo lugar a negativas, por lo que el hombre solo asintió con la cabeza y vio como la anciana caminaba con paso tranquilo a la salida. Aún sentado en su cómodo sillón ejecutivo, Alexander pensaba en qué era lo que iba a arreglar “¿Por qué aún no le había informado a la familia Reyes sobre la ruptura del compromiso? Si eso es lo que tanto había querido lograr”. Eso era algo que ni él mismo podía explicarse, pero ya le había prometido a su abuela solucionarlo y lo haría sin lugar a duda. Ahora debía prepararse para esa fiesta, además de que era su obligación escoltar a su abuela, ya se lo había solicitado y no podía negarse. De todos modos, él no había pedido a Nanci que lo acompañara y Siobhan, no era una opción. En un lujoso departamento, dos niñas muy hermosas ríen estrepitosamente. Ellas han estado viendo algunos videos, y están seguras de que ese material será de gran interés para todos los internautas que en este momento están atacando a Siobhan. -Sio, cuando esos malditos de los Reyes vean todos estos videos se quedarán pasmados, y ni hablar del distinguidísimo señor Belmont- el tono irónico de Marga logró hacer que Siobhan dejara de reír y enarcara una ceja, esa amiga suya sí que era despiadada, había encontrado información muy jugosa y que destruiría de una vez y para siempre a su falsa hermana y podrida familia. -Mar…de qué serviría mostrar todo de una sola vez, lo mejor es ir dosificándolo…poco a poco, la herida será más grande y mortal- ahora, el rostro iluminado por los tenues rayos del sol había adquirido un aire maquiavélico que hacía que la mujer a su lado se sintiera completamente orgullosa de ellas. -Brindo por eso…-dijo Marga chocando las copas de vino-me alegra que por fin mi amiga haya entrado en razón-cerró con una radiante sonrisa. Esa noche sería definitiva y reveladora en muchos aspectos, aunque no fuera el triunfo definitivo, si la primera batalla real en ser ganada por Siobhan. Ella no había declarado la guerra, pero iba a combatir en ella hasta ganarla.
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