Después de un rato me puse de pie y fui a la habitación de Ezra tenía qe aclarar algunas cosas con él. Podía ignorar su actitud pero no que insinuara esas cosa de mí, él no podía creer que en verdad yo era el tipo de mujer que hacía las cosas por dinero y si eso era lo que pensaba tenía que sacarlo de su error. —¿Se puede saber que fue todo eso? —Le dije apenas entre, el enfermero al verme entrar salio del lugar, desvío su mirada al pasar a mi lado, debió de haber escuchado todo, al igual que todos en esta casa. —¡Aun sigues aquí! Ni los pulcros de tus padres fueron capaz de hacer qué te fueras. —No debiste decirles esas cosas, que ganas con eso —Volví a cuestionarle. —Está es mi casa, ellos vienen con sus insinuaciones y yo tengo la culpa.... La responsable eres tu por insistir en e

