Oliver miró fijamente al frente, la curva que estaba justo por pasar sería perfecta para deshacerse de Leah. Se acomodo su cinturón, y dejó salir una sonrisa, hace rato se había dado cuenta que Leah ni llevaba el cinturón de seguridad, así que este era el momento justo. Oliver aceleró con mucho esfuerzo para tomar la curva, y justo cuando estaban en la curva estiró sus manos y abrió la puerta del copiloto y así empujó a Leah. Leah, cayó estrepitosamente por el barranco que estaba al lado de la curva, su cuerpo rodaba como si fuese una muñeca de trapo. Oliver frenó en seco metros más adelante, retrocedió el auto y así poder constatar que Leah se había matado. No pudo evitar sentirse con un gusto tremendo, había acabado con la mujer que los había traicionado, y de eso no había la menor d

