Dara respiro profundo y sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre Leah, quién estaba realmente confundida, ¿Acaso ese hombre no intentaba hacerle daño a Dara?. —¡Eres una asesina lo mataste! —grito Dara dejando salir lágrimas de sus ojos. Leah al ver quedarse abalanzada sobre ella dejó caer el arma al piso en verdad estaba realmente nerviosa. —¡Yo no sabía que ese hombre era tu amigo, yo creí que te iba a hacer daño al igual que el imbécil de Oliver perdóname, perdóname —exclamó aún confundía no entendía muy bien quién era ese hombre al cual ella le acababa de disparar. Sus manos habían empezado a sudar y su cuerpo estaba temblando completamente por Dios, si ella lo único que quería era ayudar a Dara, no matar al hombre que se suponía que estaba ayudando a Dara. —Déjate de estupideces

