Alanna. Llamé a mi padre. —¿Hija? ¿Sucede algo? No me digas que ya apareció el espíritu... —habló del otro lado de la línea. —Papá, necesito decirte algo muy importante que puede tomarte de sorpresa —Me mordí el labio. Decirle que Bryan estaba con nosotros, pero que no podía dejar la cabaña de Krista hasta derrotar a Umbra, era algo difícil para mí. A parte, el hecho de que estaba embarazada, ¿cómo lo tomaría? Seguro me diría: te advertí que te cuidaras. Mi corazón estaba ansioso dentro de mi pecho. —Cuéntame. —Tengo noticias sobre Bryan, pero debes escucharme con atención —mencioné, inhalando hondo. —Soy todo oídos, sabes que no haré nada que los ponga en peligro a ustedes —expresó, me sentí aliviada. —Bryan está con nosotros... —¡¿Qué?! ¿Pero cómo? —Su voz salió alterada, en

