ARISHA Mi padre alguna vez me dijo que me parecía mucho a mi madre cuando ella era joven. Decía que era rebelde, decidida y que su lengua siempre la metía en problemas. Ambos se conocieron en una pequeña congregación en alguna parte del mundo, porque, como dato curioso, jamás me quiso decir de dónde venían. ¿Quería ahogarlo con las hojas de la biblia para que se santificara de una vez por todas? Por supuesto. No me culpen; siempre he tenido ciertos pensamientos violentos que mantenía encadenados porque no era lo que se esperaba de una religiosa "ejemplar" como yo. Regresando a lo importante: me entusiasmaba cada vez que mi padre me habla de mi madre, ya que rara vez se digna a hacerlo. Ella murió cuando me dio a luz, dejándome solo un vacío y una pequeña foto que, para variar, me robé de

