bc

Mi Corazón Es Tuyo (#1. Bilogía Amor Eterno)

book_age12+
1.0K
FOLLOW
9.5K
READ
opposites attract
arrogant
boss
lighthearted
office/work place
like
intro-logo
Blurb

Todos los días tenía la misma rutina. De mi casa a la empresa y de la empresa a mi casa. Era rara la vez cuando salía a divertirme con mi mejor amigo y me libraba un poco del trabajo.

Me esforzaba en llevar a lo más alto a Art And Freedom sin pensar en nada más que eso: trabajo.

Mis días eran comunes, como los de cualquier hombre de 26 años hasta que...

Llegó ella, entró por las puertas de mi empresa iluminado el lugar, siempre con una sonrisa para todos y un humor que le agradaba a todos aquellos que le conocían.

Y me molestaba, me molestaba en sobremanera, era muy hiperactiva, siempre con toda la energía del mundo y con ganas de hablar hasta estando dormida.

Simplemente era diferente a las demás.

Ella era hermosa.

Ella era perfecta.

Y mi corazón era suyo.

chap-preview
Free preview
El hombre con doble vida
Capítulo 1 Rebecca —Mesa cinco— Kia coloca un plato sobre mis manos. Asiento y me dirijo a la mesa indicada. La número cinco. En ella se ubica una mujer, más o menos de mi edad. —Buen provecho— digo después de dejar el plato frente a ella. Me regala una sonrisa y regreso por dónde había llegado. Entro a la cocina y doy mi ayuda a las personas en ella. Actualmente trabajo en la cafetería de mi tía Luisa, tengo 23 años años y lo sé, se han de pregunta: ¿No trabaja en otra cosa? Pues no, hace cuatro meses me gradué de administración de empresas. Claro que después busqué trabajo pero no encontré, o mejor dicho, no me quisieron contratar que porque era muy joven y no tenía experiencia. Por favor ¡¿Quién diablos va a tener tanta experiencia a tan poca edad?! Además, se supone que la experiencia la tomas ya laborando. Pero eso no me desanimó, hace cuatro días mandé una solicitud de empleo a diferentes empresas con la esperanza de que me hablen pronto, ya que había leído que necesitaban personal y no perdía nada con intentarlo de nuevo. Quien quita que consiga un puesto. —Deja de estar en las nubes, Becky— Madison, mi mejor amiga, pasa por un lado de mi y me llama al verme distraída. —¿Te llevas esto?— me pregunta tendiendome un plato con fruta picada. —Es para la pareja de la mesa ocho— ella también trabaja aquí, todavía no se gradúa, ella estudia diseño gráfico. Asiento y lo tomo para llevarlo hacia ahí. Apenas pongo un pie en la cocina de vuelta, Kia me manda de nuevo. —La cuenta de la siete— ordena. Tomo el ticket y me acerco a la mesa indicada, en ella está una pareja que por la pinta que tienen parece que están discutiendo de algo muy grave. —¡Es que eres un patán!— grita la chica vertiendo el café en la camisa del hombre sin pensárselo dos veces. —¡¿Acaso te volviste loca?!— se levanta por lo caliente de la bebida y toma una servilleta para limpiar la mancha. —La cuenta— la coloco sobre la mesa, mirando a la pareja con una pizca de curiosidad e intriga. Me hago la desentendida como si no hubiera visto ni oído nada, aunque obviamente eso era mentira. —¡Paga tu, pedazo de idiota!— le brama la chica furiosa. Por el humor que se carga deduzco que pasó algo muy malo. —¿Se podría calmar?— llega Madison tratando de clamar las aguas agresivas. —¡¿Qué me calme?!— grita de nuevo. Para este grado todos nos miran con suma atención. —¡¿Cómo quieres que me calme cuando me dice que termina conmigo porque tiene un hijo y esposa?! Abro los ojos y la boca, impresionada. ¡Que hijo de...! —¡Después de dos años de relación!— termina limpiando rápidamente un par de lágrimas traicioneras que se niega a dejar salir. —¡Que desgraciado! ¡Sucio!— tomo la otra taza de café y la vierto en los pantalones sin medir mis actos ni pensar en las consecuencias. Soy muy empática, imagino lo que pasaron juntos y como se ha de sentir la chica por dentro en estos momentos. El hombre es casado, tiene un hijo y después de dos años se lo confiesa a la ¿Novia? ¿Amante? —¡Rebecca!— me regaña mi amiga. Me conoce, sabe cómo soy. —¡Todas están locas!— intenta irse pero lo detengo tomándolo del brazo. —De aquí no se va hasta pagar la cuenta— le sonrió falsamente. —¿Pagar? Por favor— ríe amargo —no voy a pagar NADA— remarca la última palabra. —Ah, ¿No va a pagar nada?— lo veo a los ojos. —No— me mata con la mirada. —¡Pues de aquí no se va hasta que pague! —¡Pagará ella!— la señala. Pero que tipo más desagradable. —¡No sea cínico! —Rebecca— Me quedo paralizada en mi lugar al escuchar el llamado de mi tía. Me giro lentamente hasta quedar frente a ella.—¿Qué estás haciendo?— levanta una ceja. —Le traje la cuenta al caballero— sonrió forzadamente. —¿Usted es la dueña?— pregunta él. —Así es. —Debería contratar a otras personas— dice matándome con los ojos. Soy su sobrina, idiota. —¿A qué se refiere?— mi tía le pregunta al hombre. Se lo que se imagina, ya que la pregunta se la hizo a él pero su vista está en mi. —Lo digo porque... —Por favor no le quitemos más el tiempo al señor— lo empiezo a empujar a la puerta interrumpiendo lo que iba a decir. —¡Rebecca!— me regaña mi tía —¡A mí oficina!— manda. Junto mis manos en mi regazo, le doy una última mirada al hombre, le hago una mueca y me encamino a las escaleras que dan al segundo piso dónde está la oficina de mi tía. No creo que me despida, ya que soy su sobrina, y además vivimos juntas. De lo que si no me voy a escapar es de la reprimenda por andar metiendo mi cuchara en dónde no debo. Al entrar tomo asiento frente al escritorio, espero pocos minutos. Entra y toma asiento en su lugar, me mira, cierra los ojos y niega despacio con la cabeza. —¿Qué voy hacer contigo?— los abre para verme con una pizca de cansancio. Me encogo de hombros. —Perdón por el escándalo... —No tienes porque meterte en discusiones ajenas Rebecca. —Lo se, pero es que.... —Nada, es que nada. Volviste hacer otro escándalo— me señala con el dedo indice. Con este ya van cinco...en esta semana. —Lo siento. Pero es que es un idiota bien hecho— me suelto hablando. —Rebecca...— me llama. —Todavía quería que la chica pagara la cuenta después de lo que le hizo— digo indignada. —Rebecca... —Vas a creer que el tipo tiene esposa y un hijo— continúo. —Rebecca.... —¡Y después de dos años de, ¿Noviazgo? Se lo confiesa! —¡Rebecca!— alza la voz. La miro, se ve frustrada por mi comportamiento. Algunas veces puedo ser un poco, solo un poco parlanchina, hablo y hablo y eso puede ser estresante para otras personas. —¿Cuándo se te va a quitar lo chismosa y metiche? —Estuvo bueno el chisme— confieso. —Rebecca — dice en modo de advertencia. —Pero pobre de la chica. Suspira. —Ve a trabajar antes de que se me acabe la poca paciencia que tengo— señala la puerta. —Entonces... —No puedo despedirte niña tonta— sonríe. Salgo de la oficina y recorro el pasillo del segundo piso hasta llegar a las escaleras, desciendo por ellas y me encamino a la cocina. Algunas personas me miran y otras me sonríen. —¿Qué te dijo?— pregunta Madison cuando me pongo a su lado. —Lo mismo de siempre— me encogo de hombros —¿Pagó? —No— dice riendo. Abro la boca, indignada. —Tu tía dijo que no, después del escándalo. —¿Y la chica? —Se fue. Las próximas dos horas me la pasé atendiendo mesas como era de costumbre. Traía y llevaba platos de aquí para allá. Gracias a dios no hubo nada parecido a lo de la mañana, todo estuvo muy tranquilo. —Señorita— hablan a mi espalda. Me giro y me encuentro con mi tío Javier, esposo de mi tía. —Señor— digo bromeando —¿En qué le puedo ayudar?— tomo pose de chica refinada. —Busco a la Señora Luisa Villanueva de Collins— me sigue el juego. —La señora se encuentra en su oficina, pase por favor— le señalo el camino. Iba a seguirlo pero el llamado de Kia me lo impidió. —¿Qué pasó?— entro a la cocina. —Lleva eso a está dirección— me entrega un papel. —¿Ahora?— digo con fastidio —No, para mañana, ¡Claro que para ahora! A regaña dientes voy y me cambio de ropa, me quito la falda y me pongo un pantalón solo dejándome la camisa del uniforme. Salgo y tomo las bolsas de comida, la dirección no está lejos, solo está a tres cuadras. Salgo de la cafetería y camino al lugar indicado. Algunas personas de otros locales me saludas en el camino mientras otras solo me sonríen. El día está agradable, no hace mucho sol ya que hay nubes que lo tapan un poco pero tampoco está nublado. Es un clima agradable, corre una ventisca fresa de vez en cuando. Me paro en la esquina de la calle esperando a que el semáforo cambie de verde a rojo para poder cruzarla. No quiero papilla de Rebecca por el momento. El semáforo cambia, solo yo cruzo ya que era la única de este lado. Cruzo la calle por las líneas peatonales y...

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

La esposa rechazada del ceo

read
221.2K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.4K
bc

Bajo acuerdo

read
48.8K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
57.9K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
9.2K
bc

Tras Mi Divorcio

read
575.8K
bc

Después del divorcio, me gané la lotería de Navidad

read
1.8K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook