El humo todavía seguía elevándose sobre Silverstone cuando finalmente lograron sacar a Dante del monoplaza destruido. Las luces de emergencia atravesaban la pista mojada reflejándose sobre restos de fibra de carbono esparcidos alrededor de las barreras mientras periodistas, miembros de seguridad y personal médico se movían desesperadamente entre gritos y transmisiones en vivo. Valentina apenas podía mantenerse quieta. La seguridad seguía reteniéndola cerca del acceso al pitlane y desde ahí solo alcanzaba a distinguir fragmentos del caos: médicos inclinados sobre la camilla, flashes explotando detrás de las vallas y el auto n***o de Moreau Racing convertido en una estructura irreconocible contra la barrera de protección. Cuando finalmente vio a Dante, el corazón se le detuvo de golpe. T

