La lluvia seguía cayendo sobre Silverstone cuando Valentina volvió al hospital pocas horas después del amanecer. El cansancio ya le pesaba en todo el cuerpo y aun así apenas había logrado dormir. Seguía usando la misma ropa del día anterior, el pelo recogido de cualquier manera y los lentes oscuros escondiéndole apenas el desastre emocional que llevaba encima desde el accidente. Olivia caminaba junto a ella sosteniendo dos cafés mientras intentaba mantener una calma que claramente ya no sentía. —Todavía puedes decirle la verdad. Valentina soltó aire lentamente sin dejar de caminar. —Ni siquiera sé cuál es la verdad todavía. El hospital seguía rodeado de periodistas y cámaras, aunque el movimiento ahora era más controlado. Varios miembros de Moreau Racing iban y venían por los pasillos

