–No lo sabía, te juro tío que yo no lo sabía. –se apresuró a decir, hasta cierto punto está arrepentido incluso de haberle ayudado. –Tú aseguras que no tuvieron sexo, no la tocaste y yo te creo, lo juro, y sé que es cierto, pero... necesitamos una declaración firmada por la muchacha y por su representante legal, quien sea, padre o madre no importa, de que no pasó nada. No creo que tengas testigos de que la trajiste, ¿o sí? –pregunta Jetro se sentía culpable, él había estado buscando a una menor de edad, en ese mismo instante recordó que incluso en el hospital él la besó, pagó la cuenta, la seguía. Definitivamente está en problemas. Pensar en su madre no ayudó mucho, ya que fue precisamente en ese momento el que supo que debía hacer lo que dijo su padre, casarse con Isabella y así librar

