Ethan quería pasar tiempo conmigo, pero yo no. No lo odiaba, pero simplemente no quería estar tan cerca de él, lo que hizo me lastimó demasiado, no podía perdonarlo, o… Eso creía. Jueves por la mañana, algo temprano, pero mis niños ya estaban despiertos, y yo estaba ordenando mi habitación y sobre todo la ropa, que se me juntaba mucha ahora. —¡Anna! —me llamó mi madre. —¿Qué sucede? —fui a la cocina. —Hoy vendrá tu hermana —la miré seriamente. —Yo no quiero verla —dije cortamente. —Te entiendo, cariño, pero ella también es mi hija —dijo apenada. A mi madre también le había molestado mucho lo que hizo Emma, sabiendo que yo estaba casada, con un niño, y otro en camino, pero era su madre, y obvio, la amaba. —¿Hasta cuándo se quedará aquí? —Solo esta noche, mañana ya se irá de nu

