Era maravillosa con Jessica. Su hija no podía haber tenido una madre mejor. Él había tratado de dejarle claro que valoraba más eso que el sexo que bien podría haber conseguido en cualquier otra parte si hubiera querido. Pero no es que lo hubiera querido. Ciertamente no lo podía haber conseguido mejor que el que Alexandra le había proporcionado últimamente; y eso era lo que realmente lo estaba confundiendo más. Había llegado a una serie de conclusiones acerca de lo que era posible y lo que no lo era en su matrimonio. Pero Alexandra estaba transformándolas ahora en un caos. Era casi como si ella estuviera siendo poseída por una personalidad muy distinta de la que él estaba acostumbrado. Como si hubiera estado aprisionada en un c*****o durante todos esos años y, luego, la mariposa estuvie

