Los días siguientes Chris me evitaba a toda costa, me hablaba de una manera estrictamente profesional y áspera, así como cuando recién llegué a este lugar. Traté de no darle mucha importancia después de todo él solamente era mi jefe y yo su empleada, pero aun así no podía evitar sentir algo de dolor en el pecho al toparme con sus miradas frías y semblante duro, no había la calidez que llegué a ver fugazmente en algún momento ni esa sonrisa de aquel día, todo aquello parecía más como un sueño. El día no prometía terminar nada bien estábamos en el aeropuerto, Chris gravemente furioso al enterarse de que viajaríamos en un avión comercial, aunque fuera en primera clase él me reprendió por no preparar el Jet privado de la empresa con anticipación, le expliqué que me pareció innecesario, ya

