ayuda

1391 Words
Ha pasado una semana luego de lo ocurrido con Alexander y las cosas si bien no se han vuelto del todo incomodas, si puedo decir que el ambiente se hizo más denso. Alec baila por el departamento sin cesar, tiene papeles tirados por todo el lugar, la computadora y el teléfono siempre cargados y a la mano, junto con un café n***o, todo es casi igual que cuando llegue con excepción de que solo me dirige la palabra para preguntar si tengo hambre, si está todo bien o a veces solo nos saludamos con un simple gesto de cabeza. Sé que fue meramente mi culpa que la situación se pusiera de esta forma pero en mi defensa: ¿Qué se suponía que debía hacer? Todo paso en segundos, ni siquiera fui consiente de mis acciones hasta que sentí como Alexander me devolvía el beso con el mismo amor y fue cuando el miedo me paralizo. Y no hablo del miedo creado debido a los eventos del último mes, no, nada de eso. Me refiero al miedo de querer a alguien, de amar a alguien y de que ese alguien salga lastimado. El medio en el que se desarrolla Alexander tiene muchos riesgos ya de por sí, no se puede dar el lujo de añadir un riesgo más a la lista en este caso yo. Sí, a ese tipo de miedo me refería también, soy Magnus, Magnus Bane... el que está siendo perseguido por uno de los asesinos más peligroso y él es Alexander Lightwood el detective a cargo del caso. Si Alec se involucrara demasiado conmigo podría poner en peligro su propia vida con el fin de intentar salvarme y yo no puedo permitir que haga eso. No por alguien como yo. Veo como Jace y Alec parlotean sobre algo en su escritorio, mientras yo los observo desde el sillón más cómodo de todas las malditas oficinas. Hoy por la mañana mientras tomaba el café que Alec preparo para mí, me dijo que debía ir a la oficina con él y como no tenía opciones no pude negarme y aquí estoy en la oficina de un oficial con un libro en mano. —Verónica tiene desaparecida una semana y no tenemos señales de ella, nada. —Lo se Alexander pero... ¿Qué se supone que debemos hacer? No tenemos absolutamente nada, solo lo que Maia sabe y lo de la guarida s****l no fue de mucha ayuda. —Pero es lo único que tenemos y a mi modo de ver lo dejamos ir muy pronto. — ¿Y cuál es la idea? —Iremos a la guarida s****l y no por las buenas. —Alec ese lugar no te dará ninguna información ni aunque le muestres la maldita pistola. Escucho suspirar a Alec y no me había dado cuenta de cuanto me agrada ese sonido hasta este momento. —Entonces estamos jodidos, el dueño de "Afraid" no nos dará nada, Verónica aparecerá muerta en una semana y todo volverá a empezar en una más. Eso logra que un escalofrió recorra todo mi cuerpo, pero aun con eso no puedo evitar levantar la mirada del libro en el momento que mencionan la guarida s****l "Afraid" — ¿Afraid? ¿Se refieren a la guarida s****l ubicada a las afueras de Brooklyn? Ambos chicos me miran con una mirada de duda. —Si... — Jace lo dice medio dudando. — ¿Tu como sabes de ese lugar? —Noto el veneno que suelta Alec con esas simples palabras. —Sí, hace mucho tiempo con mi ex novio. — Dejo el libro en el sillón y me siento de forma correcta. —Conozco al dueño del lugar aunque no creo que eso ayude demasiado Michael es un hombre difícil. — ¿Crees que puedas hablar con él? — ¿Cómo demonios conoces al dueño del lugar? La pregunta de Alec me descoloca igual que a Jace. —Bueno, visitaba el lugar cuando mi novio era Imassu y bueno en ocasiones puede ser... intenso. —Ambos me miran como si no me entendieran— Me refiero a que muchas veces las cosas pueden ser divertidas, pero la mayoría de las veces las cosas se salen de control y hay gente que sale lastimada o haciendo cosas de las cuales se arrepienten o que simplemente son obligadas. —Ya veo... ¿Cómo conoces al dueño? —Lo conocimos en una ocasión en la que él bueno... se integró a una práctica s****l un poco extraña y luego de eso se hizo amigo de Imassu. —Gracias por la información Magnus— Habla Alec antes de que Jace pregunte algo más. —Puedo ayudar... —No— Ambos hablan al mismo tiempo. —Michael no les dirá nada, ni aun mostrando la placa como dijo Jace, tiene un excelente sistema de seguridad, lo que pase dentro jamás sale. — ¿Qué es lo que sugieres exactamente? — El rubio pregunta interesado no sé si es sincero pero al menos quiere escucharme. Me acerco hasta estar frente a ellos. —Deben entrar al lugar y no como policías, debe ser como clientes...quedarse observar y luego actuar y cuando digo actuar, no me refiero a atacar a Michael, al contrario deben... distraerlo y alguien más debe entrar en su oficina y hacer el resto del trabajo y para eso... me necesitan a mi... —No — Me corta Alec. — Podemos hacerlo de otra forma. —No, no existe otra forma, yo lo conozco, puede que no de la misma forma que Imassu, pero se cómo llamar su atención y se exactamente dónde está lo que ustedes buscan. — Los observo a ambo. Alec me mira como si no creyera lo que estoy diciendo mientras que Jace lo hace con un interés palpable. — Dejen que los ayude, puedo hacerlo. Si puedo evitar que esa chica Verónica muera, quiero hacerlo, esto — Señalo la oficina con las manos. — Es para lo que estudiaba, a lo que me quería dedicar antes de todo lo que paso, tengo que perderle el miedo, encontrarle el gusto y esto puede ayudarme y ayudar a otros. Puedo hacerlo. Un silencio gigante envuelve la oficina, el silencio es tan ensordecedor que creo ser capaz de escuchar los latidos de mi corazón. — ¿Qué estudiabas? —Estudio Criminologia, estoy a un año de terminar. —Por mi está bien. — Jace responde sin más. —Debes estar demente Jace, es una víctima de un delito mayor, Magnus no... el no... —Puedo. — Contesto y me acerco más a ellos. —Si el chico dice que puede, entonces puede. Dale los papeles de caso y lo que estamos buscando específicamente. Debemos comenzar a trazar un plan, avisare a los demás. La mirada de Alexander esta clavada en mí y resulta un poco intimidante. —De acuerdo, pero yo seré quien ira con él. —Yo no me meteré en eso. — Jace cierra la puerta dejándonos solos. —No estoy de acuerdo con esto Magnus.... Pero si esto ayuda... no te lo voy a impedir. —Ayudara... tiene que. —Bien... ahora... ¿Cuál es el plan? **** Pasamos tres horas más en la oficina de Alec haciendo planes e indicando los lugares importantes donde debemos buscar. Cuando todo se da por finalizado todos salen de la oficina y yo ayudo un poco a Alec poniendo orden. —Magnus... — ¿Si? —Sabes que demos hablar de lo que paso ¿cierto? Me congelo de inmediato, creí que lo habíamos olvidado, pero parece que no. —No tenemos nada de qué hablar. — Digo sin mirarlo. —Tu sabes que si tenemos Magnus. —Alexander... yo... No termino de hablar cuando la puerta se abre de pronto dejando ver aun chico de tez morena, con cabello n***o y una barba poblada. —Lo siento por interrumpir, pero Jace me mando por los papeles del caso Alec. —Sí, no te preocupes Mike. Alec se acerca al escritorio y toma un folder en sus manos. —Mike, él es Magnus. Magnus él es Mike, él nos ayudara con la misión de mañana. —Ya veo. Gracias por esto Alec y hasta luego Magnus. Luego de esa interrupción no tocamos más le tema y nos dirigimos al departamento para descansar. Mañana será un día difícil.
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