Capítulo 7: El regalo de Navidad de Enzo

1872 Words
Jay Cuando sé que Marcello y Enzo se han ido, subo a mi habitación. Estoy muy curiosa por ese regalo al que Enzo se refería. —¿A dónde vas, cielo? Ven a tomar algo con nosotros —dice mamá al verme subir las escaleras. —Solo voy a buscar algo a mi habitación. Ahora bajo —respondo. Ella sonríe. Cuando entro en mi habitación, veo una carpeta con dos cajas de regalo encima de mi cama, justo debajo de mis almohadas. Tomé primero la caja de regalo pequeña y leí la nota debajo de ella. ‘Mi Juliana, Esto no es un regalo de Navidad, es una promesa de lo que vendrá. Compré esto cuando tenía 18 años y mantuve la esperanza de que algún día podría dártelo. Te daré tiempo, pero no tengo dudas de que pronto serás mía.’ y firmado por ‘E’. Abro la caja y encuentro un hermoso anillo de compromiso. —Wow… —es todo lo que logro decir mientras lo examino. Hay muchísimo detalle en su diseño y, si no me equivoco, esta es mi piedra de nacimiento. Y dudo que sea una réplica: la alejandrita pura es muy difícil de conseguir. Mi propio colgante, el que compré en una subasta, me costó un ojo de la cara. La piedra es impresionante, y los diamantes que la rodean la realzan a la perfección. Puedo ver cuánto pensó en esto para hacerlo único para mí. Incluso mandó grabar “Mi Juliana” en el interior de la banda. Esto era tan dulce, pero no podía aceptarlo. No puedo ofrecerle lo que él desea. Ni siquiera lo conozco o lo recuerdo. —Oh, Enzo… ojalá nunca me hubieran secuestrado —susurro para mí misma mientras vuelvo a guardar el anillo. Recojo la otra caja. Dentro hay un conjunto de joyería: una pulsera tipo tenis de diamantes, pendientes y un collar. Es igual de hermoso. Me dejo caer en la cama y suspiro. Este hombre va a hacer que sea difícil para mí evitarlo. Lo sé. Necesito encontrar una forma de lidiar con él. Volví a poner la caja y recogí la carpeta. La abro y encuentro una prueba de paternidad. Hago una mueca, la recojo y la examino detenidamente. Es para Joel Walters y Anne. Los resultados concluyen que no tienen marcadores de ADN en común. La página siguiente es una prueba de maternidad para Olivia Walters y Anne también. Es exactamente lo mismo. Anne no es la hija biológica de Joel y Olivia. Sabía que algo andaba mal con ella, pero vi la prueba de ADN que Alfonso les entregó. Anne era un 99% compatible con Joel. ¿Podrían haber intercambiado las pruebas? No me sorprendería que Anne hiciera una jugada así, pero ¿estaba Alfonso involucrado? Joel y Olivia deberían haber realizado una prueba privada ellos mismos, no confiar en la palabra de otros. Bien merecido lo tienen. Tratan a Anne como una princesa de cristal cuando no tiene nada que ver con eso. Incluso, cambiaron sus testamentos para hacerla la única beneficiaria de la herencia de los Walters. Más les vale cuidarse las espaldas antes de que ella los haga matar por su dinero. No les tiene lealtad y es una serpiente. Les daré este regalo en agradecimiento por los años que me dieron un hogar. Eso es todo lo que puedo ofrecerles después de cómo me trataron. Oh, esto es perfecto. Gracias, Enzo.Definitivamente puedo incorporar esto en mis planes. Tomo el archivo y reviso todos los demás documentos. Hay un estado de cuenta a nombre del Dr. James Edwards que muestra tres pagos de un millón provenientes de la cuenta de Anne Walters. Vaya, ni siquiera usó un alias o consiguió a alguien que la ayudara. Debe haber estado muy segura de que no la atraparían. También hay una verificación de antecedentes completa del doctor con fotos de él y Anne tomadas muy recientemente. Debería haber contratado a alguien antes para seguir a Anne, así no me habría perdido este giro tan interesante de los acontecimientos. Debe seguir necesitándolo para algo, ya que parecen muy cercanos. Demasiado cercanos, de hecho. O eran amantes o todavía lo son. Eso era aúnmejor. ¿Qué opinará Alfonso de todo eso? Leo la nota que acompañaba los documentos. La letra es la misma que la de la nota que dejó con el anillo. ‘Escuché sobre tu plan de venganza. Esto definitivamente será útil. Tengo al doctor listo para cuando lo necesites. Tiene una historia bastante interesante que contar. Enzo,’ Oh, este hombre es brillante. Tengo que agradecerle, pero ni siquiera tengo su número. También me gustaría saber cómo consiguió esta información. Guardé todo de nuevo en la carpeta y lo escondí junto con el anillo con la nota en mi cajón. Quiero revisar todo adecuadamente más tarde y no quiero que nadie encuentre ese anillo hasta que haya hablado con Enzo al respecto. Dejo mi verdadero regalo de Navidad sobre la mesita de noche y bajo a buscar a mamá. —Oye, mamá… ¿podrías darme el número de Enzo, por favor? —le pregunto cuando la encuentro sentada en el patio junto a Vinny y mi papá. Ella y Vinny intercambian una mirada cómplice. Pongo los ojos en blanco. Estoy segura de que ambos forman parte del complot para que él me conquiste. No me extrañaría de mi mamá. Vinny también parece tener un lado muy pícaro. Pero no necesito celestinos ahora. Necesito hacer sufrir a Anne y Alfonso. Ese es mi principal objetivo. —¿Qué te pasa, princesa? ¿Por qué buscas a Enzo? —pregunta mi papá preocupado. —No es nada malo, no te preocupes. Él me dejó un archivo con información que podría ayudarme con mis planes para Anne. Solo quería agradecerle. Lo que me dio definitivamente la arruinará —digo, y papá sonríe. —Ese es mi hijo —dice papá, revisando su teléfono. Me envía el número y lo guardo enseguida. —No lo llames ahora. Él y Marcello están ocupados con un asunto delicado para mí —dice papá, asiento y le envío un mensaje rápido. ‘Llámame cuando tengas un momento, Jay’. Estaba a punto de sentarme cuando mi teléfono sonó. Al ver que era Enzo devolviéndome la llamada, me aparté un poco. Mamá y Vinny intercambiaron una mirada antes de reírse, pero los ignoré. —Hola, Enzo. Papá dijo que estás ocupado. Puedo esperar hasta más tarde —digo cuando contesto. —Siempre serás mi prioridad, principessa. ¿O ya me extrañas… o recibiste mis regalos? ¿Te gustaron? —pregunta. No creía que fuera posible, pero por teléfono su voz sonaba aún más sexy. —Sí, gracias. Ambos regalos son realmente hermosos, pero no puedo aceptar el anillo. Quería hablar contigo sobre el archivo que me dejaste. Aunque podemos hacerlo cuando termines con tus asuntos. —Hmm… no voy a recuperar ninguno de los regalos. Puedes guardar el anillo por mí, por ahora. En cuanto al archivo, hablaremos de eso… y de otras cosas cuando regrese. Algunas cosas es mejor hablarlas en privado, a puerta cerrada —responde con calma, pero puedo escuchar claramente que hay una pelea ocurriendo donde sea que esté. También escucho disparos. —Uhm, está bien, podemos hablar más tarde. Ten cuidado, por favor. Y cuida la espalda de mi hermano. —Con mi vida. Te veo pronto, principessa —dice y cuelga. Oh, este hombre es increíble. ¿Por qué dejo que me afecte de todas formas? Sonreí y negué con la cabeza, antes de volver a pasar el resto de mi tarde con mis padres y Vinny. Aún tengo cosas que hacer, pero esta es mi primera Navidad con mis padres y quiero pasar tanto tiempo con ellos como pueda. Marcello y Enzo regresaron cuando nos estábamos preparando para cenar. —Gracias a Dios que ambos están bien —dije cuando los vi. —Ten un poco de fe en tu hermano, hermanita. Siempre vuelvo a casa para cenar, especialmente cuando mamá cocina —dice, y besa a mamá en la cabeza y ella sonríe. —¿Te unes a nosotros para cenar? —Vinny le pregunta a Enzo. —Por eso estoy aquí. Extrañaba la cocina de zia Sofía —dice Enzo, y eso hace que la sonrisa de mamá sea aún más brillante. —Ven a sentarte aquí, hay espacio —dice Vinny, mostrando a Enzo dónde sentarse frente a mí y Marcello simplemente se sienta a su lado. —¿Todo salió según lo planeado? —pregunta papá mientras nos sirve vino. —Salió perfectamente. Te pondré al tanto más tarde —responde Marcello, y papá asiente. La conversación y las risas fluyeron libremente después de eso. La cena fue interesante para mí, por decir lo menos. Cada vez que miraba hacia Enzo, él ya me estaba mirando. Maldito sea, qué guapo era. Él sabe que me está afectando, y eso me molesta un poco. No tengo tiempo para juegos mentales con este hombre. Necesito concentrarme. Y él no es más que una distracción. —¿Estás lista para tener esa charla ahora? —pregunta Enzo después de la cena, con esa expresión suya que grita hablo en serio. —¿Qué charla? —interviene Marcello, curioso. —Dejé un archivo para que Jay lo revisara —responde Enzo. —Ah. ¿Necesitas mi ayuda? —pregunta Marcello. —No. Pero ¿puedes pedirle a uno de los chicos que traiga a nuestro invitado del almacén dos? Marcello sonríe, saca su teléfono y se aleja para hacer la llamada. —¿Dónde está el archivo? —me pregunta Enzo. —En mi habitación —respondo, comenzando a caminar. Él me sigue sin decir nada. Rápidamente abrí mi cajón y saqué el archivo, pero cuando me di la vuelta, choqué directamente con Enzo. Me atrapó antes de que perdiera el equilibrio y me rodea con sus brazos. —No esperaba que literalmente te cayeras por mí —dice con una sonrisa, mientras me sostiene y yo pongo los ojos en blanco. —Eres un verdadero comediante —digo, tratando de moverme de su abrazo, pero él solo aprieta su agarre. —Aún no estoy listo para dejarte ir —dice, mirándome a los ojos. Aparto la mirada porque necesito romper el hechizo en el que me tiene. —Bueno, realmente no podemos hacer nada si no me sueltas. —Creo que podemos hacer muchas cosas —responde con esa sonrisa seductora suya. —Enzo, por favor —digo con suavidad. Su cercanía es demasiado para mí. Estar en sus brazos así me hace sentir demasiado bien y natural. —¿Por favor qué, Jay? —pregunta, sonriendo. —¿Podemos enfocarnos, por favor? —digo, alejándome y esta vez él me deja. —Puedo hacerlo —dice y se sienta en mi cama. —Tengo un escritorio, ¿lo sabías? Y caben dos personas —digo, señalando mi escritorio en la esquina y él se ríe entre dientes. —Tu cama parece mucho más cómoda —responde, y da una palmada en el lugar a su lado. Tan solo suspiré y me senté, haciéndolo sonreír. Este hombre es un caso perdido.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD