Adara Ellos se miraron antes de responder la pregunta que había hecho. —¿Nunca la han quebrado? —pregunté. —Una vez se intentó quebrar, pero mi esposa fue a buscarme, y fue cuando viví con César unos días, después de que Fernanda se enteró de que estaba embarazada de Gaby por mi culpa. —Julián afirmó—. Ustedes son los únicos que pueden poner reglas, decretos y leyes en su matrimonio. Cada ser humano tiene sus límites, sabe qué puede tolerar y que es inquebrantable. —Solo deben hablarlo, —continuó Fernanda—. Yo siempre tomo partido, por quien tenga la razón ante mis ojos. Carlos es más abogado, pero muchas veces hemos discutido por nuestros amigos, y jamás así el enojo sea grande, dormimos fuera de nuestra cama. Todo parte de la comunicación. —Entiendo. Y que me aconsejan con respecto

