Calvin había estado haciendo todo lo posible y más para no delatarse a sí mismo. Había estado esforzándose para enterrar sus sentimientos desde hacía casi seis años, pero ahora… ¿Ahora qué? Si tan solo hubiese sido más cuidadoso, si tan solo hubiese prestado atención a las señales, todo esto no estaría ocurriendo. Sin embargo, para Calvin, lo que más le dolía era estar viendo ese lado de su hermana que creyó tontamente que ya no existía, que había quedado en el pasado, en el olvido. No era así, nunca fue así. Todo este tiempo, todos estos años que llevaba laborando junto a su hermana en la misma empresa, nunca se le cruzó por la mente que Mariana iría tan lejos como para fijarse justamente en el hombre del cual Calvin estaba enamorado. Porque sí, Calvin llevaba años enamorado de Alexande

