Capítulo 4-1

2015 Words

Leah y Hugh entraron en el gran salón del palacio de Whitehall. Ella contempló las vistas, asombrada de estar viendo todo aquello con sus propios ojos. La corte resplandecía como Camelot esperando la llegada del Rey. Las velas brillaban en los candelabros y las bengalas resplandecían en los anillos de hierro de las paredes. El estrado estaba adornado con lino fino y platos dorados. En la galería, un grupo de músicos afinaba sus instrumentos: un arpa, un dulcémele, algunas violas y lo que parecía un clavicordio. Mientras se ajustaba las mangas, rezó en silencio para agradecer que el destino la hubiera colocado en una corte real y no en una choza con el suelo sucio. —La reina Ana amaba la música —dijo Hugh—. Que Dios la tenga en su gloria. Aunque su muerte sigue destrozando a Ricardo por

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