CAMILA: La fría noche cae y comienzo a desesperarme… ¡Tengo que salir de aquí! Me hablo a mi misma, pero me es imposible… Muero de hambre y sed y me siento muy débil. Escucho como el cerrojo de la puerta la están abriendo y mi cuerpo se pone alerta a expectativa de cualquier cosa. Observo como alguien entra con una bandeja de comida y lo coloca en la cama, para luego ir a soltar mis manos que ya no las aguantaba. Acaricio mis muñecas suavemente y el hombre me coloca algo en mis manos. —Solo tienen un minuto. Me susurra y observo un celular con una llamada entrante. Lo miro con dudas y luego me lo coloco en los oídos. —¿Hola? —Amor… Gracias al cielo. Escucho un suspiro detrás de la línea y mis lágrimas inmediatamente comienzan a salir sin poder detenerlas. —Alex… Sollozo en un

