Infierno

1281 Words
No puedo creer en todo lo mal que me siento estos días, necesito otras formas de poder estar tranquila ya que Fred quiere guerra y él ha empezado a mover sus fichas para hacerme sentir miserable y no puedo ocultar lo está logrando. Sin ánimos de ir al trabajo, llegó como cualquier mortal que está en el lugar que no desea, perdí la emoción que tenía cada vez que llegaba, ser feliz en el trabajo más aburrido que la gente piensa y todo por culpa de Fred, me robó hasta el último espacio donde era feliz. -Puedes venir a mi oficina por favor Mallory sabía que eso no podía significar algo bueno si no todo lo contrario, tenía miedo de lo que me fuera a decir el señor Mendoza. -Mallory todo este tiempo que pasaste aquí con nosotros no tenido motivos para sancionarte, pero dado a lo que pasó ayer no puedo dejar que sigas trabajando aquí, lo siento mucho, aquí está tu liquidación conforme a la ley. - ¡Que! pero si yo no hice nada fui víctima de…. - lo siento mucho se me sale de las manos, la decisión está tomada. Me interrumpe y siento que si pensaba que nada más me podía pasar aquí está otro problemas, sin trabajo de mis sueños. Salgo y peleó conmigo misma para no llorar, en eso veo Andrew y algunos platicando con curiosidad que es lo que pasó, pero no les daré el gusto de hacer mi vida en chisme en sus vidas, me dirijo a la puerta y me alcanza Andrew. - Mallory a dónde vas -A casa o a la tienda lo que me quede más cerca - ¿Porqué? -Solo digamos que vacaciones permanentes. sin duda no puedo imaginar que él no sepa la verdad es el hijo de mi jefe se lo tuvo que haber dicho, él estaba ahí. - Ven, vamos a platicar -No puedo, quiero estar sola -Está bien, pero puedo marcarte para saber cómo estás Digo que si con la cabeza y parto hacia mi casa no sé qué será de mí, pero el plan de Fred funcionó me siento tan mal que no deseo nada más que ya dejé de golpearme esta vida. Camino un par de calles y no me percato que alguien me seguía, quiero ser fuerte y voltear, pero sigo con la idea ya nada más malo puede pasarme así camino más rápido hasta poder perderlo en unas calles más, ya cuando estoy a punto de llegar al departamento de Elena me cierra el paso un auto, y si era algo peor, veo bajar a Fred. - ¿Porque llegas tan temprano del trabajo? noto su voz de sarcasmo que empiezo a sentir mucho malestar - ¿Qué te importa? le gritó y sigo caminando para evadirlo - ¿Qué te despidieron? Me detengo porque no imagino lo que estoy escuchando ¿él le importa mi vida? o fue él el causante de eso, si estoy segura que fue su culpa - ¿Fuiste tú el culpable de eso animal? no sé cómo saque valor y le grite, le aviento una bolsa que cargaba - ¿Qué no te lo dijo tu noviecito? - ¡Yo no tengo novio, entiende Andrew no es mi novio! - Lo que sea él estuvo presente cuando pedí tu despido, y qué crees jamás te defendió - Qué daño te he hecho yo para que me hagas eso, tú fuiste el infiel, tú me gritaste que no me amabas, tú me culpaste de todo, estos años me olvidé de quién era para servirte a ti, ser fiel, dime qué te hice yo -Te dije que tendrías guerra, tu no me dejas a mí yo te dejo a ti, ahora sufre toda la humillación que me hiciste pasar al mandarme a ese abogado - ¿Humillarte yo? tú me humillaste a mí me traicionaste, me faltaste al respeto muchas veces y jamás dije nada, cada vestido, zapatos, todo que no te gustaba lo cambie por ti por decirme gorda, fea, tú le dijiste a mis padres mentiras, me volviste el verdugo cuándo soy yo la víctima -No me importa, esto es solo el comienzo - ¡Te odio maldita rata! quiero correr no puedo creer que él es el culpable de todo, siento morir, pero siento unas ganas de golpearlo que mi cabeza grita: ¡venganza! encuentro una piedra en el piso y se la lanzo le pega justo en la espalda, voltea muy enojado y quiere regresarme la agresión - ¡Me tocas y saco las tijeras que tengo y no respondo! Veo su cara de que no me cree, pero duda de su existencia así que sube a su auto y se va, es lo más saludable no tenía nada, pero por lo menos sobreviví, liberarme porque si siento muchas ganas de morir por todo. Al entrar a la casa me siento muy triste, veo mis estados de cuenta y la fecha de inscripción para el próximo semestre, saco las cuentas y no puedo darme el lujo de gastar la liquidación, no puedo seguir estudiando, Elena tiene muchos antídotos para la tristeza que no dudo en ir a la cocina, pero está vez tengo que hacer esto bien, necesito estar sola. (suena mi teléfono) veo que es mi padre y me limito a dejarlo sonar, aún no creo que ellos creyendo todo lo que les dijo el cretino y no creer en mí, por Dios si mi hija me cuenta algo es algo que creería sin peros, pero mis padres no pueden creer en mi soy mujer. Pasan las horas y no deja de sonar y me empiezo a molestar, está vez no pienso destrozarlo no tengo dinero para comprar más, pero me armo de valor y enfadada contesto y oigo que es mi madre. -Hija por favor pídele perdón a Fred, piensa en que será de ti sin su ayuda, unas amigas me preguntaron por él y saben que no están juntos, piensa hija en tu matrimonio -Es enserio, piensas que debo pedir perdón el me lo debe a mí, él me está haciendo la vida imposible y tú lo defiendes si tanto te importa el qué dirán vete tú con Fred a mi déjame tranquila maldita sea. Cuelgo y no creo que sea lo mejor el contestarle a mi madre así, pero ya estoy harta del perfecto Fred que hay de mí, a nadie le importa como estoy, si me encuentro bien o, aunque sea mi maldita versión de las cosas. Estoy molesta que veo que Elena está mirándome sabe que por mi expresión no estoy bien y si no lo estoy, pero quiero decirle todo, pero no tengo palabras, no puedo hablar podría desquitarme con ella y no puedo me brindó su hogar, me apoya me entiende. -Mallory sé que no estás bien pase por tu trabajo para venir juntas, pero me contaron todo, una mujer desagradable dice que te corrieron por ser amante del hijo del jefe -Su nombre es Alma y si ya me lo imaginaba - ¿Pero porqué fue? -Por culpa de Fred me lo contó todo está mañana me siguió hasta aquí para verificar que era cierto - ¡Que maldito! - Lo lastimé con una piedra y lo amenacé con enterrarle unas tijeras si me lastimaba -Lo bueno se lo merece - Si no te molesta quiero estar sola -Está bien, descansa Al cerrar la puerta me percato que está preocupada por mí, por fin alguien le importo, pero no hay nada que diga que me haga sentir mejor, solo quiero tomar si me muero, no me importa nadie va a llorar por mí.
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