Dicen que la soledad cuando uno tiene problemas no es buena consejera, las ideas rondan por mi mente necesito descansar, no puedo con tantas tonterías que escuche últimamente, necesito dormir y no recordar ni siquiera mi nombre.
Doy vuelta y sé que no podré dormir escucho miles de voces que solo hacen sentirme mal, sé que de una tengo que callarlas no puedo correr no puedo gritar así que un buen trago calmara todo y me dejara en paz, pero vaya que mi solución no es lo mejor la voces me gritan y no puedo escapar, me tienen sometida como una víctima de la delincuencia que es amarrada de pies y manos por su verdugo, que no lo ve como humano sino como vil mercancía que puede negociar, no entiende el valor del amor y de la vida y juega con ellas a su antojo, en estos momentos solo quiero gritar que entre Elena a la habitación y me salve de todo esto pero recuerdo que toda esta cárcel y tortura está dentro de mi mente.
Camino un poco más y veo en una esquina el viejo espejo de mi amiga tan grande en el que puedo ver cada parte de mi en el reflejó, pero del otro lado solo veo una mujer parada y empiezo a llenarme de rabia y dolor y no encuentro explicación para todo este dolor.
-¡ Te odio Mallory como nunca lo he sentido, jamás sentí esto por alguien más porque creo que mis sentimientos eran tan puros que no se deja contaminar con la basura de la gente, pero te odio por hacerme creer que eso estaba bien, encerraste toda maldad que tenía en mi dentro de una caja pensando que jamás saldrá pero adivina qué hoy está a punto de brotar, encuentro todo en ti tan repulsivo que ahora entiendo todas esas palabras hirientes que he escuchado, pero no solo siento eso por ti, odio que jamás te defendiste cuando tus padres te hacían sentir miserable por ser lo que eres, dejaste que dominarán cada parte de ti, de tu esencia, apareces y dices está bien cuando debías gritar que no, que harías todo a cómo te dé la gana pero no la cobarde siguió con las clases de ballet cuando lo odiaba, no podía practicar tiro con arco por qué era de varones pero eso era lo que realmente quería, no el maldito ballet dónde te decían cada vez que hacías algo mal que eras débil, cada día fue así por los próximos años, jamás protestaste ni en lo más poco, te encerraron en un colegio donde lo más importante era las clases de etiqueta y espere a que te hartaras de todo eso que te defendieras y cállate tu propia voz, no necesito recordarte cuando de niña cada golpe que recibías esperaba que lo regresarás pero no, la niña prefirió callar, estoy tan harta de ti de permitir todo eso que odias lo hicieras parte de tu vida, pero está bien solo recuerda que te quedó de eso nada, te vendieron como mercancía al primer postor y tú aceptaste solo por qué te enamoraste pero no miras todo lo que yo miré, callaste la duda con un amor tan ciego, que en tus propias narices dejaste que te lastimara, y no solo eso le diste la maldita razón, eres tan débil, tan cobarde que necesitas algo para reaccionar, si estuvieras fuera del espejo te agarraría por el cuello hasta sacar hasta el último recuerdo, verte morir ya que no mereces estar en este mundo con tu cara de ingenua cuando vives y te enamoras de un moustro que comió hasta que ya no le serviste!
No me doy cuenta que empiezo a caminar sin sentido, siento que cada vez el cuarto está más pequeño, empiezo como loca a buscar un teléfono necesito gritarle todo lo que siento a Fred, me pongo analizar y no sé qué le diré por primera vez pienso si es necesario pedir perdón, en ese preciso momento siento como si mi alma se desprende de mi cuerpo la tengo frente a mí, no sé si estoy alucinando pero la veo, me veo a mi parada pero no es como la del espejo estoy mirando mi verdadero yo, tiene marcas en la cara, no son de alegría son de heridas tan profundas que veo como puede salir sangre de ellas, veo tantas heridas en mi cuerpo que solo me puedo cuestionar ¿Qué diablos hice conmigo?, no puedo sentir lástima porque yo misma lo provoque como dejé que llegara a este punto estoy desesperada no me gusta verme así, corro al tocarla pero me tiene miedo y con razón yo fui su verdugo empiezo a llorar y solo quiero respuestas necesito preguntar ¿ Por qué? pero veo su boca está cerrada, tiene varios detalles que me preocupa averiguar pero me acerco y solo veo y entiendo fue cocida para que no pueda opinar, que me hice Dios, que fue lo que pasó pero sigo en mi soledad y sintiéndome muy mal, tengo ganas de gritar, llorar, pero no puedo evitar necesito respirar la paz, pero estoy viendo este no es el final, mi infierno apenas empieza, necesito ver cómo escapar pero no puedo, empiezo a sentir dolor en mis piernas intento calmar lo que me lastima pero no puedo siento como en ellas salen unas correas que me sujetan y no me puedo mover, el dolor es insoportable, tengo miedo pero ahora no tengo control de mi siento como otra persona sale de mi cuerpo y no puedo entender que pasa, esa persona es totalmente diferente a la que veo enfrente está no tiene ninguna herida está tranquila y veo en su cara una felicidad, veo que está no tiene nada que la lastimé entonces empiezo a preguntar ¿ Dime dónde estoy o qué es todo esto? pero ella sigue viéndome sin remordimiento mira como sufro levanta la mano y ahora siento más dolor empiezo a sentir como mis manos son sujetadas en otra de mi voluntad, empiezo a luchar y a gritar y me amordaza la boca ya veo soy su víctima y ella es mi captor.
No puedo imaginar que mi captor soy yo, empiezo a llorar, siento el dolor tan fuerte de que de la nada se calma y me deja descansar.
-Te gusta ese dolor-
- ¿Qué? -pregunto y ya puedo hablar,
- Te dije te gusta ese dolor-, niego con la cabeza porque no puedo volver hablar, -deja de luchar por qué eso te mereces, tu gritaste en el espejo todo lo que sentías me recriminaste por todo y ahora te toca sufrir, sufrirás todo por lo que nos hiciste, y ni preguntes por qué esto es la consecuencia de tus acciones, vimos durante mucho tiempo como dejabas que esto nos pasará y no me defendiste nunca, espere durante noches que me dejaran salir de esa maldita prisión y no jamás fuiste a buscarme, mire todo cuando pasaba vi desde mi lugar como me lastimaste te gusta verme así, mírala las dos somos tu pero como cobarde te escondiste y nos culpaste de todo, evades tu responsabilidad en esto tú me provocaste todas estas heridas en mi cuerpo y te lo digo yo que puedo hablar porque a ella la callaste y la maltrataste a tu antojo te gusta mírala dime.-
Me arroja mi primera yo a los pies veo como ella sufre, llora y no la puedo tocar me rompe el corazón verla tan mal y digo: Dios perdóname por esto.
-Ha que te perdone Dios ¿te escuché bien?, no mijita perdónate tu cuando entenderás que la una responsable aquí eres tú mírame me encerraste como cobarde, las primeras veces luche para salir defenderte, pero no pude porque tú misma me detuviste, fuiste cobarde en cada aspecto que me volví más fuerte y fui yo el que te grito venganza, vamos no tienes que temer, si la quieres ver mejor verla como es en realidad que sanen esas heridas, déjala descansar y permíteme que sea yo la que te ayude. -
Tuve tanto miedo, ver lo que estaba viendo ver a mí yo bueno tan dolido, tan golpeado sentí lastima por cada marca de golpes que jamás me preocupe por sanar y está mi yo de maldad está tan clara en lo que siente es fuerte capaz de luchar por todo lo que se viene en el futuro, tengo miedo, pero tengo claro lo que tengo que hacer.
-Está bien tu ganas dejaré que seas tú quien me ayude- y cerré mi trato con mi lado malvado con un abrazo, lo hago por mi necesito sanar todo lo que hay malo en mí.