Caminamos en silencio mientras el sol está en su punto más alto sobre el cielo, estoy nerviosa, y él no ayuda con el silencio que se forma en nosotros. Pasamos una serie de fuentes, y eso lo hace suspirar pero no dice nada. Estoy empezando a creer que las cosas Pasamos por un arbusto de flores rojas y esa imagen combinada con el vestido que llevaba la reina el día de antier, me hace pensar nuevamente en la reina Roja, una sonrisa aparece en mis labios al pensar en la reina con el cabello rojo y gritando "Que lo degüellen". —Tienes una hermosa sonrisa—miro a mi lado derecho y puedo ver que me sonríe abiertamente. —Gracias...—me sonrojo. —Cuéntame algo de ti, Elena—niego y me encamino al siguiente camino de grava que hay frente a mí—. Por favor. Me doy la vuelta quedando muy cerca de él

