—Sí, pero quiero que, a partir de ahora, vaya contigo al trabajo y aprenda sobre la empresa. Así podrán dirigirla juntos. Jason se quedó mirándola fijamente. —Mira, Jason. Tu padre puso algunos negocios en manos de James, pero ya sabes que es un poco torpe. Necesito que le enseñes a administrarlos para evitar que se vengan abajo —explicó ella al ver que él guardaba silencio. —Mamá, tú conoces a James. Ese tipo de trabajo de oficina no le gusta. Creo que sería mejor que lo dejaras perseguir sus sueños. He revisado los negocios que le confiaron y todos marchan bien. Padre lo dejó todo preparado para que no se derrumbaran, con o sin una gestión activa. James puede seguir siendo el director ejecutivo y, al mismo tiempo, perseguir sus sueños. "Así que de verdad cree que mi hijo es

