CAPÍTULO IX-4

1626 Words

—¡Don Carlos! —le contesté poniendo una sonrisa—. Antes lo he visto, y ¡Claro, ya le conocía! —¡Cuente, cuente! —me estaba pidiendo mi profesor, y en su voz noté un tono de curiosidad. —¿A qué ha venido aquí? —le pregunté yo. —Pues si también usted ha hablado con él, supongo que ya lo sabe. Ya más tranquilo, sentado frente a su mesa, le conté la visita que había recibido en casa, y sobre todo tuve cuidado de decirle bien todas las amenazas que ese sujeto me había hecho, quería que Don Carlos me ayudara a poder evitar que se volviera a repetir una cosa similar. No quería hacer pasar a mi madre por otro disgusto semejante, porque no sabía cómo se lo tomaría mi padre cuando se enterara, pero suponía que nada bien. >>>> Era domingo, el ultimo día que tenía para repasar todo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD