XXXVIII *** Capítulo con alto contenido erótico *** El estacionamiento se encontraba frío, callado. El ruido de su motor era el único que en ese momento hacía ruido en aquel subterráneo que se sentía como su corazón, el que había sido arrancado con esa brutal realidad y estaría bajo tierra por lo que le quedaba de vida. Nada más oía, hasta que un movimiento sutil a su lado le hizo virar, haciéndole saber que no estaba solo. Aun en ese horroroso y frío instante, no estaba solo. Salió de auto tan furioso como entró. Empezó a caminar muy rápido hacia el elevador, no obstante, se dio cuenta de que ella iba a toda prisa tras él y que sus piernas no eran tan largas, así que redujo la velocidad. Podía estar a punto de matar a alguien, pero seguía siendo un caballero en todo sentido. En el

