XXVII Las luces de colores en desorden, la luz baja que casi no permitía ver a las personas delante de ella, o en cualquier dirección, esa música que hacía vibrar su piel, los movimientos de quienes bailaban a su alrededor, ese calor que la ahogaba. Lala Redmount entraba por primera vez en su vida a un club nocturno. Aferrada al brazo de Mika, caminaban en desorden por aquel lugar, entendiendo un poco mejor el porqué las hermanas le habían puesto ese vestido ajustado con brillos plateados, que era de Maggie. Su ropa no encajaría para nada con ese sitio de desinhibiciones. Dale y Dante ya los esperaban en una mesa, Kaylan su hermano y las chicas llegaron y saludaron alegres, solo Kyle parecía molesto, entristecido. No era para menos. Todo el día había hecho un espectáculo de sí mismo al

