Llamada de rescate

1327 Words
04 Ali Intentó dormir. Digo intentó por que fracase, cada que cerraba los ojos, su imagen aparecía en mi mente. Recordaba sus labios sosteniendo el cigarrillo, expulsando el humo, el como se mueven en cámara lenta, cuando habla, su voz, la podría reconocer en cualquier parte, me resulta imposible olvidarla. Me levanto de mi cama, y tomo mi fiel computadora que ahora reposa en el escritorio, después de usarla exhaustivamente casi todo el día. Me siento en mi cama y la prendo. Comienzo a navegar, hasta que me encuentro escribiendo su nombre... Damián Harrison. Inmediatamente abre su perfil. Veinte años, vive en California, ama las películas de acción y estudia finanzas en la universidad de California. Muevo el puntero, y le doy click a sus fotos. La primera es él en una fiesta, se ve despreocupado, con una camisa ajustada, y algunos botones libres dejando ver parte de su pecho, una sonrisa ladeada, adorna sus labios. En sus hombros reposa un brazo, a su derecha esta otro chico, no lo reconozco, por la etiqueta se que se llama Mike, está riendo mientras sostiene una copa en su mano. En la segunda foto es él, en sus brazos tiene un pequeño cachorro color café. Él sonríe mientras el perrito lame su nariz, se ve tan tranquilo, es como si disfrutara cada momento. En sus fotos principales tiene pocas, él detrás de un hermoso paisaje, mientras abre los brazos, disfrutando la brisa, en otra foto sale manejando, sus manos tomando el volante, es una foto distraída, lo noto por sus facciones, está relajado mientras conduce. Hasta en eso se ve perfecto. La última foto que adorna su página publica, es la que más me gusta. Él, sentado en una grada, supongo que está en un campo de fútbol, sus piernas estiradas a lo largo de la grada, mientras que en sus manos tiene un libro, recuerdo cuanto me gustaba verlo leer... Se ve tan concentrado. Tan guapo. —¡Dios..!—murmuró y cierro de un golpe la computadora. No, ya viví esto, no puedo volver a hacerlo. Solo lo volví a ver, es todo, no puedo enfocarme en un reencuentro. Hago a un lado la computadora y recuesto la cabeza en la almohada, tratando de normalizar mi respiración. Mi celular vibra bajo mi almohada, lo saco y tomo la llamada. —¿Hola? —¡Ali! ¡Amiga! ¡Estoy taaaaan borracha... —¿Ellie? —Ven, por favor... —¿Dónde estás?—murmuro. —No lo sé, creo que en una fiesta—murmura torpemente. —Mándame tu ubicación, iré por ti. —¡Eres la mejor! Ellie y yo hemos sido amigas desde hace años, la traté mal muchas veces por que me dejaba manipular por Kathe, lo único bueno fue que me perdono y retomamos nuestra amistad. Me levanto de la cama en tiempo récord, me coloco mi jean lo más rápido que puedo, me pongo un suéter y salgo corriendo de mi casa. Trato de salir en silencio, no quiero despertar a nadie. Sigo el mapa, camino rápido por que es casi la una de la mañana, lo único bueno es que la fiesta esta cerca de mi casa, se que estoy más cerca cuando la música comienza a sonar, al final del callejón está la fiesta, una casa alborotada y repleta de autos a su alrededor. Me acerco y entro, tratando de no chocar con la gente alborotada y borracha, en busca de Ellie, solo a ella se le ocurre meterse en líos así. La busco por toda la casa, no tengo la suerte de encontrarla, estoy apunto de llamarla cuando a lo lejos veo a Steven, uno de sus amigos. Camino hacia él. —¡Ali Parker en una fiesta!—grita cuando me ve. No somos tan amigos pero me agrada, y esta tan borracho. —Hola, vine a buscar a Ellie, ¿la has visto? —¿Ellie?, no me suena—finge pensar. —Si Ellie, tu amiga, mi amiga. —¡Oh ya! ¡Esa perra!, si, vino conmigo pero se puso a tope y quería vomitar, posiblemente esté ahora mismo en el baño. —Bien...—me doy la media vuelta. —Espera... espera—me toma del brazo—Vamos a bailar. —Ahora no, debo ir a buscarla—me safo y salgo de ahí. —Me debes un baile—grita a mis espaldas. Me mezclo entre la gente, tratando de buscar el baño, y logro mi misión, en una puerta debajo de la escalera está el baño, abro la puerta y ahí está. Mi amiga abrazada al inodoro mientras hacía su estomago, a su lado está un chico. Él voltea a verme y lo reconozco de inmediato. El chico de la foto y amigo de Damián. ¿Damián estará aquí también? ¡Dios! No necesito que me vea, mucho menos necesito verlo. —Hola—me sonríe. —Hola...¿qué tal está? —Bueno... bailó sobre una mesa y casi vomita mi cabeza, logre ayudarla a tiempo. Sonrió—Ya llegue yo a rescatarla. —Soy Mike—se presenta. —Yo Ali... —¡Ali! ¡Oh mi buen amiga!—la borracha de mi amiga se levanta torpemente y me abraza. Apesta, me esfuerzo por no cubrirme la nariz. —Es hora de irnos. —¿Bromeas?, es la mejor parte de la fiesta. —Ya bebiste mucho, ahora a casa. —¡No puedo ir a mi casa! —Lo sé, tu mamá te mataría, iremos a la mía. —¡Eres la mejor!—besa mi mejilla. La ayudó a limpiarse un poco y salimos del baño. —Gracias por ayudar a esta borracha—apuntó a Ellie. —No fue nada...¿puedo llevarlas? —¿Qué?, no, quédate y sigue disfrutando. —Ya me iba en realidad y Ellie va muy mal. Tiene razón, mi amiga esta delirando. —De acuerdo...—terminó aceptando. —Bien, solo déjame buscar a mi amigo y nos vamos. Amigo... ¡Alerta! ¡Sal de ahí! ¡Corre perra, corre!!!! —Claro. Asiente y se aleja, veo como se pierde entre la gente y es cuando actúo, tomo a Ellie y salgo corriendo. Bueno eso intento por que Ellie es una tortuga, y ebria ni se diga. Intento caminar lo más rápido que puedo, vamos a mitad de calle cuando un auto se detiene a nuestro lado. —¡Ey!—volteo. Y lo veo, conduciendo, trato de ignorarlo y fijo la mirada en su amigo. —Ey... —Las llevamos... —De hecho no, gracias estamos cerca de mi casa. —Súbete Ali—la voz de Damián es demandante. —¿La conoces?—pregunta Mike. Me recorre con la mirada—Algo así... —Vamos, suban. Me muerdo el labio, tomo a Ellie de la mano y abro la puerta trasera del auto, la subo y cuando estoy apunto de subirme me interrumpen. —Tu ven adelante—me dice Damián. —¿Qué?—frunzo el ceño. —Súbete adelante, Mike se va atrás con tu amiga. —No, yo me iré con ella. —Ya te dije que Mike la cuidara, a ti te quiero a mi lado—su semblante es serio, parece que no está bromeando. —¿Por qué? —Por qué te quiero tener cerca—sonríe. Mike abre la puerta del otro lado y se sienta junto a Ellie, ella recarga la cabeza en su hombro. Suspiro, le doy la vuelta al auto, suspiro cuando estoy frente a la puerta, mi mente me dice que no acepte, pero me traiciona a la vez, por que abro la puerta y me subo en el asiento del copiloto. Mis nervios aumentan... Espero que todo salga bien. Redes Insta: gabsspalaciosr Tiktok: gabsspalacios Twitter: gabsspalaciosr ¡No se olviden de votar y seguirme!? Nos vemos pronto, besos? Los quiere Gabss?
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