Tenía mucha ira, no quise ver más esa imagen, cerré mis ojos por un momento Respiré profundo, si son reales son de hace más de seis años o era un montaje. De todas maneras, lo verificaré para ver si son reales, pero Rosa ante mí se mostró como era, como mi madre, Catalina, Cecilia y Paola me habían dicho. Caminé con paso firme y directo al televisor, quité la memoria, me quedé con ella. —Amor… —Arréglate. —dije—. Tenemos una cita con el ginecólogo. No tenía idea de donde salía mi actitud, no iba a pensar mal de Betty, no hasta comprobar que sean reales o que sean videos viejos. De hecho, ese era el trabajo clandestino del padre de Vicky. A Betty una vez la salvé, pero no siempre estuve ahí para ayudarle, pudo ser forzada o drogada. Ahora solo me importaba deshacerme de Rosa del todo,

