Capítulo 56 - La llegada de Viviana

1487 Words

Amanecer con los sonidos típicos del campo cada día me gusta más. Esta mañana me levanté con el canto del gallo, Zuleima se despierta muy temprano, cuando bajé a ordeñar las vacas. Como dice el abuelo, ¿si tienes una finca y no ordeñas tú mismo las vacas, pa’ qué carajo tienes vacas? Si no ordeñas al menos levántate con los trabajadores y muéstrale respeto. Cata se quedó dormida, tenía una semana de dormir mucho y eso era por mi hijo o hija, como quisiera compartir la felicidad con mi Bodoque. Zule nos trajo el café a los corrales, yo había terminado de ordeñar mis vacas, las otras las hacía el marido de nuestra jefe de ayuda doméstica, como le dice Cata a Zule, una prima de Mayo, sobrina de la ilustre Chila. Su esposo Rigoberto, quien era el capataz de la Arbolada. Después de compartir

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD