Nos quedamos callados, sin hablar, aunque nos habíamos despedido. No quiero estar en el pellejo de Ricky. —Lucas, no dejes ir a Cecilia. —El corazón me dio un brinco. —Le escribí y le pedí que me dijera si quería mantener comunicación. —Síguele escribiendo, demostrándole tu amor, deja evidencia que le dedicas tiempo. —No te entiendo. —A lo antiguo, mándale cartas, tarjetas, detalles sencillos, hazle entrever lo mucho que la piensas. Como si te encontraban en un centro comercial y ves algo, por eso se lo compraste, luego se lo envías porque te acordaste de ella. —Como me dijo la abuela, a lo antiguo. —¡Exacto! A nosotras nos gusta que demuestren cuán importante somos. —Gracias. Te quiero Betty y perdóname. —Ya lo hice, ¿vendrás al grado de Cata? —Ese tiquete está comprado desde

