NINFA
Entro al lugar en donde mi mamá me mando a buscar el pequete y veo a una señora muy bonita en el mostrador.
-Disculpe, vengo de parte de Reyna Anderson, vine a buscar un paquete.
-A sí, ahorita lo voy a buscar, espéreme un minuto por favor.
-Claro.
Empiezo a mirar el lugar hasta que veo a un niño jugando con un carrito, el cual de repente choca con mi pie sonrió y agarro el carrito.
-¿Es tuyo?- el niño asienta con la cabeza, tiene los ojos grises, su cabello esta algo desordenado pero se ve adorable.
-¿Cómo te llamas?- le devuelvo el carrito
-Aaron, que te he dicho de fastidiar a los clientes- dice una voz masculina detrás de mi, pero pensándolo bien esa voz yo la conozco.
-Tio no la estaba fastidiando, sólo me estaba devolviendo mi carro.
-Aaron dice la pura verdad, profe- Dorian solo sonrie y niega con la cabeza
-nos topamos de nuevo, roba libros.
-Ya le pague, no me puede decir así además es muy pequeño el mundo ¿No lo cree profe?
-¿Cómo es que conoces a mi tio, roba libros?- nos reimos
-Le doy clases campeón- carga al niño - y no se llama roba libros, se llama Ninfa
-¿Y por qué le dice así?- dice confundido Aaron
-porque tu tío no sabe lo que dice, cariño- aparece la señora con un sobre y me lo da -me llamo Clarissa mucho gusto- me tiende su mano y la tomo
-Ninfa y el gusto es mio- tomo el paquete -bueno me voy parece que va a llover, Adios Aaron un gusto conocerte - le doy un beso en la mejilla.
-Ninfa creo que ya enamorastes a mi hijo- dice clarissa y sonrió
-si es cierto- dice Dorian con una sonrisa en los labios, escuchamos un trueno y empieza a llover
-bueno sera mejor que me retire antes de que empeore, un placer volver a verlo profe- sonrio, pero me detiene con una mano en el hombro
-espera- baja a Aaron -ya arreció la lluvia no deverias andar así te puede pasar algo-
-si es cierto, mejor quedate hasta que pase la lluvia- me sonrie clarissa
-no quiero molestar- aunque por dentro si me quiero quedar
-no seria molestia, total ya vamos a cerrar, vamos quédate- me anima
-si para que jugemos- me agarra de la mano Aaron -y mi tío cocina muy bien- sonrio
-con la comida me ganaste cariño- le agarro la cabeza y escuchamos otro trueno -Y aparte que no seria bueno que ande con esta lluvia- Dorian sonrie cierra, mientras clarissa, Aaron y yo nos sentamos en una mesa
-así que Dorian te da clases-
-si señora
-oh llamame clarissa, me siento muy vieja si me dices señora y solo tengo 30 años- nos reimos y asiento con la cabeza
-está bien Clarissa, me da clase de literatura
-¿Eres nueva en la cuidad?- dice Dorian mientras se sienta a mi lado
-No, nací aquí, pero a los 15 años me fui a un internado- me encojo de hombros -pero después de tres años queria volver, ¿Ustedes son de aquí, de Guadalajara?
-oh no, nos mudamos después de la muerte de nuestro padre- Dice clarissa con una sonrisa triste
-Lo siento
-no te preocupes ya pasaron dos años
-Conozco a tu mamá, una señora muy agradable- me dice Dorian cambiando de tema
-si es muy sociable, pero ¿Cómo la conoce?
Se me hace extraño que sepa quien es mi mamá, siento que mi celular suena y es Eva.
-lo siento debo de contestar
-¡¿Dios Ninfa en dónde estás?!- me grita y alejo un poco mi celular de mi oído
-aquí en la mensajería, vine a buscar el paquete que me dijo mi mamá.
-si pero de eso ya tiene una hora.
-lo sé, pero está lloviendo feo y me tuve que quedar un rato aqui, te tengo un chisme pero después te cuento me tengo que ir bye cuidate- cuelgo sin antes escuchar su respuesta.
Despues de la interrupcion de Eva seguimos conversando y Dorian me dijo que afuera de la escuela no es necesario que le diga profesor y yo como buena alumna que soy obedeceré.
Miro la hora y ya eran las 7:30 de la noche si que se me pasaron las horas
-oh ya es tarde sera mejor que me retire- tomo mi mochila y el sobre.
-Se nos paso el tiempo, espero que nos volvamos a ver, nos tienes que visitar- dice Clarissa sonriendo.
-oh tenga por seguro que volveré, ya que mi mamá viaja mucho y a mi me manda a buscar sus paquetes- le sonrio - un gusto conocerlos hasta luego.
Estoy apunto de subir a mi coche cuando una mano me detiene.
-Dejaste esto- me muestra mi cel -creo que te llamó tu novio.
-Amm gracias- y tomo mi celular -pero no tengo novio pero ¿Por qué contesta celulares que no son suyos?
-No dejaba de sonar y me dió curiosidad que tenía un corazón así que mejor conteste- se encoge de hombros.
-No fue curioso- sonrió - usted fue chismoso.
Reviso mi teléfono y sonrió al ver que mi querido primo Guillermo fue quien me hablo.
-¿le dijo que quería?
-No, sólo me pregunto quién era y porque contestaba el celular de “ojitos”, me imagino que es alguien especial por la forma de que sonríes.
Lo miro y sonrió la verdad Guillermo si es alguien muy especial para mi.
-Memo es súper especial para mi.
Dorian se ve molesto y no sé por qué, me llega un mensaje de Eva “¿NINFA EN DÓNDE DEMONIOS ESTÁS?, ¿YA VISTE LA HORA?”, sonrió a veces Eva es peor que mi mamá.
-Bueno me retiro, me buscan- señalo mi celular -Nos vemos mañana Dorian- sonrío y le doy un beso en la comisura de su labio y me subo a mi coche.
Observó por el espejo que sigue parado y con una mano en el lugar en donde lo bese, no sé porque hice eso, bueno si lo sé, Dorian me gusta mucho, más de lo que debería y tal vez suene un poco mimada pero cuando quiero algo lo consigo y a Dorian lo quiero, muero por besar esos bonitos labios.