EVA
-¿Tú?- escucho a mi amiga decir con su sonrisa de coqueta, conozco muy bien esa sonrisa y sé qué algo trama.
-Hola, roba libros.
-Yo no robe nada, yo lo ví primero.
-¿Se conocen?- levanto mi ceja, sé que es una pregunta estúpida porque obviamente se conocen.
-¿Recuerdas que te comenté que me querían robar un libro?-sonríe coquetamente- es él- no se dejan de mirar y conociendo a mi amiga creo que ya busco una nueva conquista.
-bueno creo que mejor nos sentamos Ninfa- al decir su nombre el maestro sonrió
-Okay vamos- nos sentamos juntas y el maestro espera unos diez minutos más para empezar la clase.
Con razón Ninfa no deja de hablar de él, no lo niego es bastante guapo y como lo presentía Ninfa se lo esta comiendo con los ojos la miro y le levanto una ceja me ve y sonríe articulando un “Mi clase Favorita”, niego con la cabeza y sonrió.
-Bueno como ya sabrán mi nombre es Dorian Smith y tenemos a dos nuevas alumnas, quisiera que se presenten.
Miro a Ninfa y trato de sostener mi risa, obviamente ella me mira y me pone en blanco sus ojos, como el maestro no dijo quién empezaba tomé la iniciativa.
-Bueno mi nombre es Eva White, tengo 18 años, vivo con mi hermana y su esposo y Amm me gusta leer.
-Bueno mi nombre es Ninfa Anderson, vivo con mi mamá, mis gustos son muy variados, me gusta leer, salir a divertirme y muchas cosas más.
Juro que ví sonreír al maestro pero fue un macro segundo así que no estoy segura si lo hizo o no.
-No dijiste tu edad.
-O si claro, perdón soy algo olvidadiza.
-Amm ¿algo?- digo en voz baja y sólo ella me escucha.
-Tengo 18 años.
Se sienta y sonríe, pasó toda la clase en bobada por el maestro, aunque en ocaciones tambien el maestro la miraba pero ¿Quién no lo haría? Si tiene esos ojos bonitos son como verdes o cafés no podrían distinguir su color, esta bronceada y tiene un buen cuerpo y su largo cabello castaño, todo lo contrario a mi, mis ojos son de color miel, no soy muy bronceada que digamos, soy clara de color y mi cabello es n***o.
-Amiga, tengo un regalo perfecto para ti.
-¿Puedo saber qué es?
-Claro, un babero- me rio y ella me da un manotazo.
-ja ja ja que chistosita eres.
- Ya sé que te gusta el Maestro pero al menos disimula.
-Cállate, yo solo admiraba la buena vista.
Sonríe agarramos nuestras cosas espera a que todos salgan del salón, se acerca al maestro y le deja algo en el escritorio.
-Es por el libro, te dije que se lo devolvería.
Ninfa sonríe y dejamos a un maestro sorprendido en el salón, como ya es hora del almuerzo nos dirigimos a la cafetería.
-¿Qué le diste al maestro?
-Dinero, recuerda que él pagó el libro y yo terminé agarrándoselo, le dije que se lo devolvería y así lo hice.
Terminamos de comer y lamentablemente ya no tenía clases con Ninfa y me toca biología, esperaba que apareciera un patch cipriano o un Edward Cullen como en los libros de fantasía.
-Hola ¿eres nueva verdad?
No me había dado cuenta que alguien se me había acercado, lo miro y es de buen ver, tiene unos ojos azules que no sé porque me recordó a cierta persona.
- ¿Se nota?
-No mucho- sonríe y si que tiene una sonrisa bonita -¿Cómo te llamas?
-Eva y ¿tú?
-Noah, un placer conocerte- me sonrie y como es normal me sonrojo.
-Mucho gusto Noah.
-El gusto es mío, si tienes alguna duda sobre la clase me puedes preguntar y con mucho gusto te ayudo.
Se sienta a mi lado, noto que todos se nos quedan viendo especialmente unas chicas que están enfrente de nosotros, Nunca me ha gustado ser el centro de atención, esa parte se lo dejo a Ninfa, no sé como es que somos amigas si somos totalmente diferentes.
-Gracias, ¿Él profesor es muy difícil?
-En realidad no, el sr. Roberts es muy bueno explicando en la clase, lo que tiene es que es muy estricto con sus tareas, con eso es muy pero muy especial.
-Espero entender bien sus tareas.
-Te ves inteligente, sé que lo harás.
Entra un señor de como 50 años, se presenta y empieza con la clase, en serio espero que me vaya bien no quiero defraudar a Kathia.
Siento que mi celular vibra y es Ninfa.
“Ev lo siento, no podré llevarte a tu casa, mi mamá me pidió que vaya a buscar un paquete a no sé dónde.
Apenas termine iré a tu casa, me avisas cuando llegues a tu casa.
Te me cuidas, Byeeeeeeee”
-Señorita White, es su primer día de clases así que seré amable pero me podría hacer el favor de dejar ese teléfono, si la vuelvo a encontrar con eso se lo quitaré.
Lo miro y me doy cuenta que todos se me quedan viento y como es normal en mi me pongo roja como tomate.
-Lo siento maestro, no volverá a pasar.
-Eso espero.
Gracias al cielo la clase siguió sin ningún problema, la clase pasó volando que sin darme cuenta ya era hora de ir a la casa de Kathia, como Ninfa se tuvo que ir tendré que ir a pie a la casa y como me fascina caminar estoy feliz de la vida (nótese mi sarcasmo), salgo del colegio cuando escucho que pitan y veo a Noah detrás de mi.
-¿Te puedo llevar?- me sonrie
-No hace falta, puedo caminar.
-Vamos, el cielo se está nublando te puede alcanzar la lluvia y a que llegues toda mojada a tu casa mejor te llevo.
Miro al cielo y Noah tiene razón, está completamente nublado, presiento que caerá una lluvia de las peores, pienso por un segundo si caminar y llegar toda empapada a la casa de Kathia ó mejor me voy cómoda en el coche de Noah y llego seca y fresca.
-¿No te desvío de tu camino?
-No creo y como el caballero que soy no puedo permitir que una hermosa dama se vaya sola a su casa, te puede pasar algo.
-Si lo pones así, acepto que me lleves, total no quería caminar.
-Coloca tu dirección en el GPS,
-Claro.
Durante el camino conversamos mucho, me contó que tiene como dos años que vino a vivir con su padre aquí, siento que hablar con él es muy fácil, me sentí muy cómoda con él y es raro porque no soy muy buena para hacer amigos.
-bueno aqui vivo.
-Espera, sé que nos acabamos de conocer pero…- se ve nervioso -¿Me podrías dar tú número?- sonríe tímidamente.
Lo dude por un momento, pero me mira con ojos suplicantes y es imposible negarle algo.
-Claro, ¿tienes en donde apuntar?- me tiende su celular y tecleo mi número y me marco - así guardo tu numero- sonrie nos despedimos y entro a la casa no veo a nadie creo que estoy sola y suspiro le tengo que contar a Ninfa sobre Noah y conociéndola se emocionará más que yo.